Perdón por el "lapsus"

Los conductores de Deportes de los telediarios de TVE no ganan últimamente para disculpas. El último en salir a la plaza pública para pedir perdón es Jesús Álvarez, quien el lunes presentó el resumen de la jornada del fin de semana como negativo para los "equipos españoles", en referencia al Atlético de Madrid (que perdió 6-1 contra el Barça) y el Real Madrid, que empató.
Por la "improvisación del directo", ha tenido que explicar, donde dijo "españoles" quiso decir "madrileños". "Para mí, como para toda la afición, el Barcelona y el Español (rivales de los esquipos de la capital de España el pasado fin de semana) son equipos españoles que nos dan grandes partidos y grandes alegrías", precisa.
TVE ha quitado hierro al "lapsus" del periodista -profesional de la cadena desde hace más de 30 años y presentador del Telediario desde hace 12- y en una nota pública ha destacado su "rigor y profesionalidad".
Antes que Álvarez, se disculpó María Escario en la Eurocopa del pasado verano. Escario llegó a enviar una carta de rectificación a las  embajadas de Colombia y Ecuador por unos comentarios que se podían interpretar como xenófobos en la retransmisión de la llegada de la selección española a Madrid.
Ante el comentario de un periodista en el que llamaba la atención sobre la numerosa presencia en las calles de la ciudad de colombianos y ecuatorianos, ella le preguntó: "Por cierto,
"Yo misma, cuando he oído mis palabras, me he quedado horrorizada por un comentario que tal y como se oyó resulta xenófobo, pero que en absoluto fue mi intención", escribió en la misiva. ¿has echado algo en falta en los bolsillos?".
"Cuando mi compañero en la retransmisión hablaba de la numerosa comunidad hispana que se había sumado a la fiesta, así como de la multitud en la celebración, quise hacerle un comentario a propósito de lo que él había vivido unas horas antes". Y es que el día anterior, poco después de que España ganara la final de la Eurocopa, su compañero vivió la invasión de la plataforma en la que se encontraba y estuvo a punto de perder la cartera.

"En ese momento, en el que prácticamente no nos escuchábamos por el griterío, no supe expresar lo que en realidad quise decir y de ahí mi grave error", precisó.