Cebrián, presidente de Prisa hasta 2015 para "culminar la reestructuración"

Juan Luis Cebriánmediaset.es

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El presidente ejecutivo de Prisa, Juan Luis Cebrián, ha anunciado que se mantendrá en el cargo hasta diciembre de 2015, tras haber aceptado la petición del consejo de la compañía. Cebrián ha justificado esta decisión durante su intervención en la junta general de accionistas de Prisa debido a la necesidad de "culminar la reestructuración en marcha" de la empresa, pendiente aún de una nueva refinanciación de su deuda, en un contexto de crisis económica.
El grupo presentó la semana pasada a la totalidad de sus acreedores financieros una propuesta de restructuración de su deuda, que cuenta ya con el apoyo de un grupo de acreedores representativos de un 72,9% del total de esa deuda.
Según Cebrián, si finalmente se aprueba el plan presentado, la viabilidad del grupo se verá garantizada "sin dañar su crecimiento y a la espera de la recuperación que ha de llegar". "Necesitamos estabilizar el balance de Prisa de modo que pueda garantizarse la seguridad de sus operaciones a medio y largo plazo", ha señalado.
El dirigente ha recordado que el futuro de la compañía demanda cambios que afectarán "profundamente" a los métodos de gestión y a los productos y servicios que distribuye. No obstante, ha defendido el "excelente comportamiento" de las compañías de América Latina, definiendo a esta zona como "el mejor mercado imaginable".
"Es un mercado en expansión, de una pujanza que ha de perdurar cuando menos varios años y en el que el común nexo del castellano y su vecindad cultural con el portugués, permiten contemplarlo a nuestros efectos como unitario, pese a las diferencias políticas, regulatorias y de todo género que en él existen", ha explicado.
Cebrián ha adelantado también que este otoño El País lanzará una edición digital en portugués, destinada fundamentalmente al mercado brasileño. Asimismo, el plan estratégico de la editorial Santillana prevé "sustanciales crecimientos" de la rentabilidad a partir del año 2014.
Además, también ha alertado de "una considerable tensión externa e interna" en la empresa debido a la actual situación económica, que ha llevado a recortes, y en la que "han proliferado descalificaciones personales y profesionales para los directivos del periódico y del grupo".
"Se llegó a poner en duda, sin fundamento alguno, la pérdida de independencia o de calidad editorial tratando de convertir un contencioso estrictamente laboral en un conflicto sobre la libertad de expresión, con grave daño para la imagen y credibilidad del diario. Ni entonces polemizamos públicamente al respecto ni lo hemos de hacer ahora", ha señalado. No obstante, ha criticado los "caminos elegidos" para protestar por aquellos que se vieron afectados "en lo que consideraban eran sus derechos".
En cualquier caso, ha reiterado que la empresa "en todo momento" ha mantenido contacto con las centrales sindicales, al tiempo que ha resaltado su "actitud de cooperación a la hora de buscar soluciones equilibradas y aceptables". "Todos hemos aprendido de la experiencia, por dura que haya sido", ha aseverado.
Por otro lado, en la junta también ha intervenido el consejero delegado de Prisa, Fernando Abril-Martorell, quien ha adelantado que en los próximos meses la empresa "tomará decisiones" respecto a la implantación de un modelo digital de pago.
Desde el punto de vista corporativo, Abril-Martorell ha remarcado los objetivos de simplificar y reducir costes en la estructura, compartiendo servicios y eventualmente externalizándolos. Según ha explicado, el ritmo de implementación de esta estrategia dependerá de la estabilización del consumo en España y del grado de flexibilidad financiera sobre el elevado nivel de endeudamiento de Prisa, junto con los compromisos adquiridos con los bancos.
El consejero delegado concluyó su intervención destacando que los objetivos de la refinanciación serán los de conseguir liquidez adicional para el grupo, extender los vencimientos de la deuda para alinearla con la evolución esperada de los negocios, ganar flexibilidad financiera y maximizar la recuperabilidad para los bancos acreedores.