Miguel Ángel Silvestre: "Soy muy obsesivo con el trabajo"

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El protagonista de 'Sin tetas no hay paraíso' o 'Velvet' rueda la despedida de 'Sense8' y aparca sus planes de ser padre: "Ahora estoy disfrutando mucho"

Miguel Ángel Silvestre (Sin tetas no hay paraíso, Velvet) ha pasado por España camino del rodaje en Roma del capítulo especial de Sense8, que supone el final de la serie de Netflix. En esta visita exprés ha presentado el corto de Springfield que ha protagonizado junto a Andrea Molina, hija de la actriz Lydia Bosch. Después vuelve a Los Ángeles, donde ha vuelto a encontrar el amor junto a la también actriz Albania Segarra.
¿Cómo ha sido su vuelta a casa?
Miguel Ángel Silvestre: Pues es que creo que no he aterrizado. Llegué ayer por la noche y me voy mañana por la mañana a Roma a rodar el especial de Sense8. A ver si me puedo tomar un pinchito de tortilla, pero creo que no me da tiempo (risas). Estoy muy contento de estar aquí, he estado mucho tiempo en Castellón con la familia, los he disfrutado mucho y me he tomado unas cuantas paellas.
Y las comidas de su madre, que eso lo echará de menos...
M.A.S.: Mi madre me hizo una tortilla de calabacín...que dije: 'Esto es lo que me llevo esta vez'. Por un familiar que está un poquito malito hemos estado todos muy volcados en el hospital, y a mi madre no había tenido tiempo de disfrutarla como a mí me gusta. Hubo un día en que dije: 'Mamá, voy a comprar una botella de vino buena'. Cociné pasta con champiñones de temporada, cebollita, pasta con cerveza y me pegué una cena con mi madre mágica. Estoy en ese momento en el que me siento más orgulloso de lo que han hecho mis padres por mí, todo el cariño, la protección, las oportunidades... Siempre hablo mucho de mi madre, pero mi padre ha hecho cosas increíbles. Mi primer rodaje, la noche de antes no podía dormir y se lo dije a mi padre y él me dijo: 'Cuatro horas'. Cogió el coche desde Castellón para dormir conmigo, desayunamos juntos y otra vez de vuelta a casa.
¿Significa esto que le está llegando la llamada de la paternidad?
M.A.S.: Me encantaría, cada vez que estoy con mis sobrinos lo pienso, pero ahora es muy complicado. Tengo mucho trabajo y muchos viajes por delante. Me dices: 'Tú hazlo, que ya te organizarás'. Pero ahora estoy disfrutando mucho y ya está.
¿Ahora mismo cuál es su base de operaciones?
M.A.S.: Pues he estado un mes en París, otro en Berlín, quince días en Nápoles, ahora vuelvo de nuevo a Los Ángeles una temporadita y luego regreso a España por Navidad.
¿Qué proyectos tiene ahora?
M.A.S.: Estreno (la película de animación) Ferdinand, donde pongo voz a un torero que es muy gracioso, muy chuleta y es torero 24 horas al día.
¿Personalmente cómo se encuentra ahora?
M.A.S.: Bien.
Por lo que se ve en las redes sociales está muy bien, enamoradísimo...
M.A.S.: A mí hablar de este tema me da mucho pudor, y habrá algún día que os diga: 'Me caso'. Pero de momento no me gusta hablar de mi vida privada, me da pudor y prefiero no hablar de ese tema.
¿Qué es lo que más valora de una mujer?
M.A.S.: Soy muy fácil para eso. Mi madre es muy generosa y muy agradecida, ha venido de un lugar vulnerable y se ha convertido en una mujer valiente del siglo XXI y yo me derrito con eso.
¿Es fácil compartir vida sentimental con usted?
M.A.S.: Pues tengo lados más divertidos y lados más oscuros.
¿Y cuáles son esos lados?
M.A.S.: Pues donde ha vuelto a encontrar el amor junto a la también actriz Albania Segarra y puede ser un problema cuando te llevas el trabajo a casa.
Pero con lo que viaja es casi imposible mantener contacto con usted...
M.A.S.: Sí, la distancia es siempre muy complicada, incluso con los amigos.
Por eso es importante tener una persona que entienda su profesión y la comparta, ¿no?
M.A.S.: Sí, al final necesitas a una persona cerca que entienda tu trabajo.