El escándalo de las escuchas se cobra la cabeza del jefe de Scotland Yard

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La ex consejera delegada de News International, Rebekah Brooks, ha sido puesta en libertad bajo fianza, once horas después de ser detenida en el marco de la investigación por el escándalo de las escuchas telefónicas realizadas por el diario News of the World, según ha informado la Policía Metropolitana. Precisamente el comisario jefe de este departamento, sir Paul Stephenson, ha dimitido al reconocer que no había sido consciente del alcance de las prácticas de este diario.
"Aproximadamente hacia medianoche, la mujer ha sido puesta en libertad bajo fianza para que vuelva a una comisaría de Londres a últimos de octubre", recoge el comunicado divulgado por el cuerpo de seguridad capitalino.
Brooks, que presentó el pasado viernes su dimisión como consejera delegada de News International, se ha presentado este domingo en una comisaría de Londres y la Policía ha decidido arrestarla como sospechosa de interceptar comunicaciones y de corrupción.
La operación policial Weeting está centrada en la investigación de las escuchas telefónicas realizadas por periodistas del extinto News of the World a famosos, políticos e incluso a una niña que fue asesinada.
Brooks, de 43 años, es la décima persona detenida en el marco de la investigación del escándalo de las escuchas telefónicas, que fue reabierta por la Policía a comienzos de este año.
Mientras Brooks declaraba, el comisario jefe de la Policía Metropolitana de Londres, sir Paul Stephenson, ha anunciado en rueda de prensa su dimisión por su implicación en el escándalo.
"He tomado esta decisión como consecuencia de las especulaciones y acusaciones sobre las relaciones de la Policía Metropolitana con News International al más alto nivel y, en concreto, por la relación con Neil Wallis (exsubdirector del NOTW), quien, como ya saben, fue detenido la semana pasada en el marco de la operación Weeting", ha explicado Stephenson.
Recientemente ha salido a la luz que Stephenson pasó una temporada en un balneario de lujo Champney en el que Wallis era jefe de relaciones públicas.
La estancia está valorada en 12.000 libras, pero hasta ahora Stephenson había mantenido que aceptó el regalo por su amistad con el director del centro y que ni siquiera sabía que Wallis trabajaba allí.
Este domingo Stephenson ha vuelto a negar que su estancia en Champney implique delito alguno.
Sin embargo, Wallis prestó servicios de asesoría en relaciones públicas a Scotland Yard en 2009, justo en el período en el que la Policía Metropolitana decidió que no se debía investigar los pinchazos telefónicos.
En su comparecencia, Stephenson ha asegurado que no tuvo nada que ver en la contratación de la empresa de Wallis, Chamy Media, del que dijo que no tiene motivos para creer que está implicado en las escuchas.
"He oído insinuaciones de que deberíamos haber sospechado de la implicación de Wallis en las escuchas telefónicas. Déjenme decir de una cosa claramente: no tenía ni tengo motivos para ello", ha asegurado.
"No pertenezco al mundo del periodismo. No conocía la medida de esta lamentable práctica, ni la repugnante naturaleza de la selección de las víctimas que ahora está saliendo a la luz, ni que alcanzara a los niveles más altos", ha añadido.
Sobre la decisión de no investigar antes las escuchas, el ya ex comisario dijo que desearía que ciertas cosas "se hubieran hecho de otra manera", "pero no perderé sueño por mi integridad personal".
El alcalde de Londres, Boris Johnson, ha explicado que ha aceptado la dimisión de Stephenson con "gran pesar y renuencia" y ha asegurado que "no cabe duda de su integridad personal".
Ante los últimos acontecimientos en relación al caso, el primer ministro británico, David Cameron, ha decidido acortar su gira africana de modo que pueda estar de vuelta en el país el martes por la tarde, según han informado algunos de sus asesores al diario The Guardian.