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Con La Trata No Hay Trato

La presentación de 'Puta no soy', una novela de Charo Izquierdo que nos acerca a la dura realidad de las víctimas de trata

Basada en los personajes del documental de Mabel Lozano 'Chicas nuevas 24 horas'.

Luna es una joven peruana que a los 15 años fue vendida a las redes de trata por su propia familia. La última novela de Charo Izquierdo, 'Puta no soy', se centra en la historia de esta protagonista para descubrirnos una dura realidad: la de las mujeres que son explotadas sexualmente, obligadas a ejercer la prostitución contra su voluntad.

Cada año, medio millón de mujeres son explotadas en los mercados europeos de prostitución. Entre 600.000 y 800.000 personas cruzan fronteras internacionales víctimas de trata y de ellas, el 80% son mujeres y el 50% menores de edad. España es el primer país de la Unión Europea en consumo de prostitución, con un 39% de ciudadanos que han pagado a cambio de sexo.

Puta no soy

La novela 'Puta no soy', escrita por la periodista Charo Izquierdo, nace de la necesidad de denunciar la explotación que sufren más de cinco millones de mujeres y niñas en todo el mundo, y con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre el negocio que se esconde detrás, de la cruda realidad.La historia está basada en el relato real de algunas protagonistas del documental de Mabel Lozano 'Chicas nuevas 24 horas'.

En la presentación, Nuria Coronado, Coordinadora de LID Editorial, fue dando paso a cada intervención, y una jóven se encargó de leer algunos de los impactantes testimonios que forman parte del libro, para terminar cantando 'Imagine', de John Lennon, al piano.

La autora estuvo arropada por amigos y profesionales que han recorrido junto a ella el camino de la lucha contra la explotación sexual, entre los que se encontraba Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, que quiso dar las “gracias a Mediaset España por la gran campaña de concienciación y visibilización contra la trata que está realizando junto a la Policía Nacional”. También quiso agradecer a Charo Izquierdo, la autora de 'Puta no soy', que haya contado de manera fácil una realidad tan difícil, y que lo haya hecho de una forma explícita. Además, recordó que Charo ha cedido los derechos de su novela a APRAMP, una asociación que identifica y rescata a mujeres y niñas esclavizadas y les da un apoyo integral para ayudarles a emprender una nueva vida.

Puta no soy

Joaquín Prat, que fue la representación masculina de la mesa, puntualizó que las estadísticas hablan de que 4 de cada 10 hombres consumen o han consumido prostitución, lo que supone un alto número de clientes a quienes se debe concienciar de que el consumidor es tan responsable de la esclavitud sexual como el tratante, ya que sin una demanda que contrate estos servicios, la oferta no sería rentable y no tendría ningún futuro.

Puta no soy

Mirta Drago, Directora de Comunicación de Mediaset España , es la autora del epílogo de 'Puta no soy', del que dijo: “Es un libro trepidante que muestra una realidad muy dura. Cuando comienzas a leerlo es muy difícil parar. Además, tratar los problemas a través de la ficción ayuda a que se entiendan con mayor facilidad”. Mirta comenzó a profundizar en el tema de la trata de mujeres a raíz de los preparativos de la campaña de 12 Meses, 'Con la trata no hay trato', en la que contó con el asesoramiento de la Policía Nacional. Poco después, le propusieron escribir el epílogo de la novela de Charo Izquierdo. “Este no es un tema de mujeres o de hombres, es un asunto que nos afecta a todos. Resulta muy sorprendente, a la par que preocupante, que haya tantos jóvenes que consumen prostitución”, puntualizó. Mirta Drago confesó que lo que más le había conmocionado de la novela había sido el momento en el que las mujeres de la familia de Luna, la protagonista, la entregaron a las mafias cuando tenía 15 años.

Puta no soy

Otra de las componentes de la mesa era Mabel Lozano, directora del documental ' Chicas nuevas 24 horas', en cuyas protagonistas reales se basan algunas de las historias del libro. Mabel lleva 10 años abordando el tema de la trata en el cine desde distintos ámbitos: “Hace 4 años soñé con hacer este documental, en el que ponía el foco en la realidad de este negocio tan lucrativo. Está rodado en los países de origen y destino de las víctimas, como España, que es uno de los que más mujeres esclavas recibe en Europa”.

Rocío Mora Nieto, coordinadora de APRAMP, también asistió a la presentación y recordó al público lo importante que es visibilizar el problema para que la sociedad sea consciente y pueda combatirlo. “Ahora, por fin se está hablando de ello, se está mostrando el trabajo de los que luchamos contra la trata. Y es que si las mujeres víctimas no se sienten apoyadas es imposible que salgan de su situación”, ha asegurado. En la asociación, cada día ve a 280 mujeres que han sido obligadas a ejercer la prostitución, ”porque nadie se ofrece para ser esclava”.

Para terminar, uno de los momentos más esperados fue la intervención de Charo Izquierdo, que llamó a la reflexión del público lanzando una pregunta: “¿Mantendríais intacta vuestra reputación si os estuvieran esclavizando sexualmente?”. Tras unos instantes de asimilación, la respuesta de los asistentes fue unánime: “No”.

Puta no soy

Charo ha escrito el libro en primera persona, algo que le ha servido para meterse en la piel de estas mujeres que son captadas por las redes, a veces, como es el caso de Luna, la protagonista, vendidas por sus propias familias, y sufren el infierno de la explotación sexual completamente anuladas y desnudas de derechos. Quiso recordar que, aunque la figura principal de su novela es peruana, no hace falta que nos vayamos muy lejos, ya que en nuestras calles y plazas, en lugares por los que pasamos casi a diario, hay casos de mujeres víctimas de esta esclavitud.

Haciendo referencia al título 'Puta no soy', ha recalcado que, aunque suene muy duro y pueda incomodar al público, es impactante y cierto porque no son putas, sólo mujeres obligadas a ejercer la prostitución. “A estas mujeres hay que darles libertad para que hagan con su cuerpo lo que les dé la gana”, aclaró.Y para finalizar, hizo un llamamiento a los lectores: “Cuando leáis el libro, sabiendo lo que sabréis, ¿creéis que podréis quedaros quietos? ¿Me ayudáis a luchar contra la explotación sexual?”.

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