Herramientas comprensión lectora para alumnos con dislexia

La dislexia es una Dificultad Específica de Aprendizaje (DEA) de origen neurobiológico que se caracteriza por dificultades de precisión y fluidez en el reconocimiento de palabras y por problemas de descodificación y de escritura de palabras.

Entender la dislexia es fundamental para crear una educación que se adapte a cada necesidad porque no todos somos iguales ni aprendemos de la misma manera, pero todos tenemos derecho a una educación. Por ello, es importante detectar a tiempo la dislexia para llevar a cabo adaptaciones y metodologías que se adapten al alumno con dislexia para que esté en igualdad de condiciones que el resto de los alumnos.

A continuación, os mostramos unas herramientas que pueden mejorar la comprensión lectora del alumnado con dislexia.

Mejora de las habilidades de lectura:

  • Escuchar historias: mediante la lectura compartida o dialógica.
  • Entrenamiento en habilidades fonológicas: actividades para que los alumnos sean capaces de reconocer y realizar operaciones con los sonidos de la lengua.
  • Intervención en algún componente de la lectura: intervenciones que se enfocan en alguno de los elementos fundamentales de la lectura: descodificación, fluidez, comprensión y también en las habilidades fonológicas.
  • Conocimiento alfabético: actividades para que los alumnos conozcan las letras y su relación con los sonidos del habla.
  • Mejora de la fluidez lectora: trabajo mediante lectura asistida.
  • Lecturas repetidas: intervenciones en las que se practica la lectura de un texto hasta conseguir su dominio
  • Mejora del vocabulario: actividades como mapas semánticos, análisis de características semánticas, derivación del significado de palabras a partir del contexto o métodos de asociación
  • Morfología: actividades para enseñar al alumno a reconocer las partes de las palabras (prefijos, sufijos y raíces)

Formas de intervenir en el aula: la eficacia de las intervenciones para mejorar la comprensión de personas con dificultades de aprendizaje.

  • Preguntas y respuestas dirigidas: el profesor dirige un diálogo en el que realiza preguntas a los alumnos o les anima a preguntar.
  • Control de la dificultad de la tarea: secuenciación de tareas, de fáciles a difíciles, demostraciones, ayudas, actividades breves.
  • Elaboración: esta característica se refería a explicaciones de conceptos y procedimientos o a la inclusión de repeticiones o redundancias en los textos.
  • Modelado del profesor: demostraciones de cómo se tienen que realizar los distintos pasos de las tareas o actividades.
  • Enseñanza en pequeño grupo.
  • Recordatorios: indicaciones o ayudas para que los alumnos utilicen las estrategias.

Intervenciones paliativas

  • Modificaciones en los textos: Uso de recursos para hacer más comprensibles los textos, como resaltar las ideas importantes, incluir ilustraciones o preguntas.
  • Presentación oral de los textos: Grabaciones, dispositivos de conversión de texto a voz o lectura por un profesor o compañero.