María Dolores Gómez: “Mi hija terminaba llorando porque no conseguía retener lo que estaba leyendo”

María Dolores Gómez, de Disfam Granada, es disléxica y sus dos hijas también. Se dio cuenta de ello al ver que cometían los mismos errores y tenían los mismos problemas en la lectura por los que ella había pasado. “Nos poníamos una y otra vez a leer y la pobre terminaba llorando porque no conseguía retener lo que estaba leyendo. Eso me recordó a mi angustiosa infancia”. En ’12 Meses’ hemos lanzado la campaña #UnidosPorlaDislexia precisamente para impedir algunos de sus peores efectos, como los desequilibrios emocionales y autoestima, el abandono escolar e incluso el bullying.