La educación es la herramienta necesaria para un correcto abordaje de la dislexia

La educación es la herramienta necesaria para un correcto abordaje de la dislexia.12 Meses

La dislexia no es una enfermedad ni una discapacidad sino un trastorno del aprendizaje una combinación de habilidades y dificultades que afecta al proceso de aprendizaje de una o más de las siguientes destrezas: la lectura, la ortografía y la escritura.

Los niños con dislexia no tienen ningún tipo de alteración en el coeficiente de inteligencia o sensitiva sino una Dificultad Específica de Aprendizaje (DEA), no obstante, uno de los problemas más graves que afectan a los disléxicos es la detección tardía. Un diagnóstico precoz es fundamental no debería de pasar los 8 ó 9 años ya que después de esa edad los niños empiezan a tener consecuencias psicológicas como pueden ser la falta de autoestima, niveles de frustración altos o fracaso escolar.
La importancia de la educación es fundamental para abordar de una manera correcta la dislexia sin embargo algo está fallando en los centros educativos ya que una de las principales dificultades con las que se encuentran los pacientes con dislexia está en el planteamiento de nuestro sistema educativo y es que 4 de cada 6 fracasos escolares en España, el 66%, está relacionado de forma directa o indirecta con la dislexia y otras Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA).
Los niños con dislexia no fracasan es el sistema educativo quien fracasa con ellos y es que, aunque se haya avanzado todavía queda mucho por aprender. Los centros educativos siguen empleando modelos educativos tradicionales y los niños siguen aprendido a través de la lectoescritura, es decir, mediante libros de texto y para un niño con dislexia la adquisición de conocimientos por este modelo supone mucho más esfuerzo que a otro alumno. En ese sentido, desde la Federación Española de Dislexia y otras DEA (FEDIS) insisten en que se precisa que el sistema conozca de qué forma aprenden los disléxicos y que se adapte a su forma de aprendizaje para evitar casos de bullying, exclusión social en la escuela y fracaso escolar. Los centros educativos conscientes de abordar esta realidad están planteando nuevos modelos de educación como el modelo Helix o la neurodidactica.
El modelo Helix ha sido creado pensando en quienes tienen dificultades con el sistema de aprendizaje tradicional para posibilitar la integración y ayudar a desarrollar los talentos de todos los alumnos, independientemente de que tengan o no dificultades haciendo del aprendizaje un descubrimiento. El modelo Helix se diferencia del tradicional a que se trabaja sin libros de textos de una manera cooperativa, investigando, observando, experimentando, creando, expresando lo aprendido a través de maquetas, conferencias, expresiones artísticas con el profesor como guía en el aula para acompañar al niño. El objetivo del modelo Helix es trabajar por proyectos devolviendo al niño el protagonismo y haciéndole artífice de su aprendizaje poniendo más interés en el desarrollo de habilidades y destrezas que en la memorización de simples contenidos.
Por otro lado, la Neurodidáctica combina la neurobiología y la didáctica para trabajar en el funcionamiento del cerebro y la configuración de los aprendizajes teniendo en cuenta que en cada nuevo conocimiento o proceso de aprendizaje hay una modificación en el cerebro. Consiste en realizar un estudio de la actividad de las diferentes áreas del cerebro para comprobar aquello que llama la atención y genera emoción para que así los docentes sepan dónde hacer énfasis y logren un correcto aprendizaje.
La educación es la herramienta más importante para trabajar de manera correcta con niños disléxicos junto con un diagnóstico precoz. Los centros educativos y los logopedas tienen un papel fundamental por ello hay que mejorar la formación, dotar a los centros de mayores recursos tecnológicos, aumentar la inversión en orientadores, logopedas y maestros.