Carmen de Burgos

“No debemos oponernos a la libertad en nombre de la libertad”. En una sociedad asfixiada por la moral, ella era indómita. Fue una gran luchadora por los derechos de la mujer y a favor de las libertades.

Nació en Almería en 1867, estudió magisterio y a los 33 años abandonó a su alcohólico y mujeriego marido y se fue con su hija a Madrid para comenzar una nueva vida ejerciendo su vocación literaria. Luchó por los derechos de las mujeres y los niños, la oposición a la pena de muerte, el divorcio y el sufragio universal.
Carmen de Burgos tuvo que esconder su perfil reformista detrás de multitud de seudónimos como Perico el de los palotes, Gabriel Luna o Marianela, pero el más famoso de todos fue Colombine. El mote se lo puso Augusto Suárez de Figueroa, que fundó el Diario Universal. Además, fue la primera corresponsal mujer en pisar un campo de batalla, en la Guerra de Melilla.
Escribió cuentos, biografías, libros de viajes y de divulgación feminista y progresista, como El divorcio en España (1904) o La mujer moderna y sus derechos, en 1927. Fue una escritora que quiso construir una España más rica, plural y más moderna. El 9 de octubre de 1932 falleció en Madrid, y posteriormente todo su trabajo fue silenciado por la censura franquista. En la actualidad la fundación que lleva su nombre lucha darle la visibilidad que merece en los libros de texto y por ponerla en el lugar histórico que le corresponde.