Elena García Armada

“Dentro de la ingeniería, mi vocación es la de construir y dar vida”.

Son pocas las mujeres que actualmente se dedican a la ciencia y menos aun las que se dedican a la ingeniería. Elena García Armada es pionera mundial en el diseño y construcción de exoesqueletos pediátricos, un camino que nadie más se atreve a recorrer por su dificultad. Se considera una mujer luchadora y con las metas muy claras.

Nació en Valladolid en el año 1971 y es una de las científicas españolas más destacadas del panorama actual. Su madre, doctora en Física y profesora de Universidad, y su padre, catedrático de Electromagnetismo y creador de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones en Santander, fomentaron la creatividad y la libertad que impulsaron a Elena a querer ser ingeniera desde pequeña.

Es Doctora en Robótica, científica titular del CSIC y socia fundadora de la empresa Marsi Bionics. Comenzó diseñando robots industriales hasta que una niña se cruzó en su camino. “Daniela sufría una tetraplejia severa debido a un accidente y vi que mis conocimientos podían darle una solución”. Se lanzó a construir el primer exoesqueleto biónico del mundo para menores con atrofia muscular espinal. En el mundo hay 17 millones de niños afectados por enfermedades neuromusculares, parálisis cerebral, espina bífida o lesiones medulares que les impiden caminar.

Los médicos coinciden en que si estos pequeños recuperasen su capacidad para andar erguidos, muchos de los síntomas y las complicaciones asociadas a la enfermedad desaparecerían mejorando su calidad de vida. Pero las características de este tipo de enfermedades hacen que cada paciente requiera un exoesqueleto distinto que se adapte a sus necesidades. Un condicionante que no asusta a Elena: “los principales obstáculos a los que nos enfrentamos hasta ahora no son científicos ni tecnológicos. Son financieros, regulatorios y legales”.

Gracias a este proyecto recibió el 15 de mayo de 2018, la Medalla de Oro de la Ciudad de Madrid.