Jane Goodall: "Tenemos la opción de usar nuestra vida para hacer del mundo un lugar mejor"

  • Fundó el instituto que lleva su nombre, Jane Goodall Institute for Wildlife Research, Education and Conservation

  • Ha hecho que nos replanteemos la naturaleza de los chimpancés, de los primates e incluso de los propios seres humanos

Reino Unido, 1934.

Valerie Jane Morris Goodall, nació en Londres, en 1934. Hija de un hombre de negocios y una novelista recibió de niña el regalo de un chimpancé de peluche al que su padre nombró Jubilee. Este pequeño gesto fue el fuego que encendió la mecha para que algunos años después Jane se convirtiera en una de las primatólogas, etólogas y antropólogas más reconocidas de todos los tiempos.

En 1957, con veintitrés años, tras estudiar secretariado y trabajar en una compañía de documentales en Inglaterra, pudo viajar a África gracias a la invitación de una amiga para trasladarse a Nairobi.

En Kenia entró en contacto con el famoso antropólogo Louis Leakey y, aunque no contaba con la formación académica adecuada, tras expresarle su interés  y entusiasmo por el estudio de los animales, fue contratada como asistente.

Leakey le ofreció la posibilidad de estudiar los chimpancés en su ambiente natural, en el Parque Nacional de Gombe, en Tanzania. Se iniciaban así sus estudios sobre los chimpancés, que le permitieron, entre otras cosas, observar en octubre de ese mismo año por vez primera que estos animales construyen y utilizan herramientas para capturar termitas que forman parte de su dieta. De este modo pasó a formar parte del grupo de investigadores, casi todos mujeres, que con el apoyo de Leakey han contribuido al avance en el estudio de los grandes primates: Birute Galdikas con los orangutanes en Borneo, Diane Fossey con los gorilas de los volcanes Virunga y Jane Goodall con los chimpancés en Tanzania.

Aunque los comienzos de sus investigaciones fueron duros debido al rechazo inicial de la población de chimpancés, poco a poco los animales se fueron acostumbrando a la presencia de Jane y ésta empezó a obtener los primeros resultados. A partir de 1964 formó un equipo con cuya ayuda recopiló y procesó la información obtenida hasta entonces, lo que permitió que el Gombe Stream Research Center se convirtiese en una de las estaciones de campo más importantes del mundo para el estudio del comportamiento animal.

Un año más tarde, en 1965, obtuvo el doctorado honorario en etología por la Universidad de Cambridge y es una de las pocas personas que lo ha alcanzado sin acabar la carrera, bajo la supervisión del profesor Robert Hinde, quien la animó a seguir sus trabajos a pesar del escepticismo del mundo científico. Dos años después fue nombrada directora del Gombe Stream Research Center.

En 1977 fundó el instituto que lleva su nombre, Jane Goodall Institute for Wildlife Research, Education and Conservation, cuyo objetivo principal es impulsar programas de conservación de la especie y mejora de las condiciones de vida de los chimpancés.

Hoy el nombre de Jane Goodall es sinónimo de protección de esa apreciada especie. Goodall ha dedicado su vida a una pasión que ya mostró desde joven: la naturaleza. Ahora, a sus más de 80 años, cuenta con más de 55 años de trabajo a sus espaldas que han hecho que nos replanteemos la naturaleza de los chimpancés, de los primates e incluso de los propios seres humanos.