Mónica Sanz: “Es muy gratificante comprobar que la audiencia nos está respondiendo”

Mónica Sanz(14_50_35_92)
  • La periodista toma el relevo de Joaquín Prat al frente de ‘Cuatro al día’ durante el mes de agosto.

Más de 20 años de experiencia en el sector de la información, primero en radio y más tarde en Informativos de televisión, y su conocimiento de los entresijos de ‘Cuatro al día’, donde ejerce de copresentadora con Joaquín Prat, convierten a Mónica Sanz en la candidata perfecta para quedarse al frente del programa durante el mes de agosto. Un programa que, tras experimentar una marcada evolución al alza y consolidarse como una importante referencia informativa en  las tardes televisivas, seguirá al pie del cañón durante las vacaciones para continuar trasladando la actualidad a los espectadores con sus tres horas diarias de información en directo

En los últimos meses, ‘Cuatro al día’ ha ido creciendo en audiencia y se ha consolidado como una importante referencia informativa en las tardes televisivas. ¿Cuáles crees que son las claves de su éxito?

Creo que nos hemos convertido en una ventana informativa en un momento en el que la información hace mucha falta. Contamos lo que está ocurriendo e intentamos ir un poco más allá para que los espectadores puedan hacerse una idea lo más objetiva posible de lo que está pasando, con datos en tiempo real, con opiniones cualificadas y dando cabida a todo tipo de puntos de vista. También intentamos dar voz a todas esas personas que están atravesando momentos difíciles y que con mucha generosidad acceden a compartir sus historias con nosotros. Intentamos trabajar con honestidad e intentamos también entretener y acompañar a nuestros espectadores en estos momentos tan duros. Y es muy gratificante ver que la audiencia está respondiendo.

¿Qué diferencias encuentras entre presentar un informativo y trabajar para un programa de actualidad en directo como ‘Cuatro al día’?

 Son formatos distintos, pero al final la base es la misma: trabajar con información, hacerlo de forma responsable e intentar que llegue a las casas de quienes nos están viendo de la forma más clara posible. En Informativos el formato es más encorsetado y al ser habitualmente más corto, el trabajo previo es diferente. En un programa en directo de más de tres horas tienes que estar preparado para estar pendiente de muchos más temas a la vez.

Estoy feliz de que hayan confiado en mí para este reto y lo afronto mucho más tranquila sabiendo que estoy en el mejor equipo que podía estar

De los dos tipos de formato, ¿Cuál prefieres?

Me apasionan los dos. Son dos formas distintas de contar las mismas cosas a la gente. En un programa de actualidad como ‘Cuatro al día’ hay cabida para otro tipo de contenidos que habitualmente no entran en los informativos y permiten un tono más relajado, algo que se agradece en estos momentos difíciles y ahora que estamos en verano. Para mí está siendo todo un aprendizaje y estoy disfrutando un montón. 

Es la primera vez que te pones al frente de un programa y ‘Cuatro al día’ es un espacio muy exigente. ¿Cómo te tomas el desafío? 

Con muchísima ilusión y con mucho respeto. Estoy feliz de que hayan confiado en mí para este reto y lo afronto mucho más tranquila sabiendo que estoy en el mejor equipo que podía estar. 

¿Cuáles crees que son las mayores dificultades? ¿Y lo que más te motiva? 

El principal reto es afrontar más de tres horas seguidas de directo con lo que eso implica: tener que estar alerta de todo lo que ocurre y procesar la información con suficiente sosiego en pocos segundos como para no cometer fallos. Lo que más me motiva es el hecho de hacerlo tan bien respaldada y aprender a trabajar en un formato que me parece un gran acierto. 

En un programa basado en la actualidad y el directo, todo debe cuadrar a la perfección ¿Cómo trabaja el equipo? 

Si algo tengo claro es que detrás de ‘Cuatro al día’ hay un equipazo. Algo que valoro mucho de Joaquín es que entiende su labor como un trabajo en equipo. Yo lo veo exactamente igual. Este verano seré la cara que represente a una larga lista de redactores, reporteros, directores, guionistas, productores, técnicos… la lista de quienes forman este equipo es muy larga. Juntos nos dejamos la piel cada tarde y trabajar con ellos hace que me sienta mucho más segura. 

¿Cómo es tu día a día desde que llegas a la redacción? ¿Va a cambiar el algo en esta etapa en la que te quedas al frente? 

Habitualmente mi trabajo está más centrado en los temas que preparo de apoyo para el programa. Esta nueva etapa requiere una visión mucho más global y detallada de toda la escaleta y la forma de trabajar también es diferente. Requiere pasar menos tiempo en la redacción y preparar más a fondo los contenidos antes de bajar al plató. 

Si algo tengo claro es que detrás de ‘Cuatro al día’ hay un equipazo

Han sido meses complicados en lo que a información se refiere. ¿Cómo se presenta el verano?

Pues me temo que va a ser un verano inusual y cargado de información por culpa de la pandemia. En agosto el volumen de noticias suele bajar bastante pero, dadas las circunstancias, no tiene ninguna pinta de que este año vaya a ser así. La información va a seguir siendo el principal motor de nuestro programa porque el momento, sin duda, lo requiere. 

¿Qué noticia te gustaría poder dar este mes de agosto? 

La respuesta es clara y es lo que estamos deseando todos: que este maldito virus se vaya de una vez por todas o al menos encontremos una vacuna que nos permita volver a la normalidad. Pero a la normalidad de verdad. 

Además de volcar el tiempo en tu profesión, estás muy involucrada en un proyecto solidario muy bonito. ¿Qué nos puedes contar? 

Es un proyecto que pusimos en marcha hace un año y medio después de un viaje a República Democrática del Congo. Estamos construyendo un orfanato en el que ya viven más de 80 niños y niñas en Rumangabo, en la región de Kivu Norte, una zona muy castigada. Ya hemos construido tres edificios y estamos muy contentos con el resultado. Hemos creado una asociación (Asociación Tabaiba) para poder terminarlo y poner en marcha otros proyectos en lugares donde cualquier ayuda, por pequeña que sea, hace mucha falta.