CNN se ideologiza para competir con Fox y MSNBC

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Las cadenas de televisión estadounidenses se han embarcado como cada temporada en una feroz competencia por la audiencia y en un proceso de renovación que, de momento, se ha cobrado ya las primeras víctimas de peso.
Jeff Zucker, consejero delegado NBC Universal, anunció el viernes en un e-mail a los empleados que abandonaba la compañía donde había trabajado durante los últimos 24 años, más de la mitad de su vida.
Su salida se produce en paralelo a la venta de la cadena por parte de General Electric a Comcast, el mayor proveedor de televisión por cable de Estados Unidos. En el e-mail, Zucker no se refería a los motivos de su salida, pero en una entrevista con The New York Times, el directivo, de 45 años, no oculta hoy que se debía a las desavenencias con la nueva dirección, que se pusieron en evidencia cuando se reunió, hace dos semanas, con uno de los directivos de Comcast, Steve Burke.
La salida de Zucker se anunció con sólo unas horas de diferencia de la del máximo ejecutivo de la competencia, Jonathan Klein, el presidente de CNN en Estados Unidos y artífice del proceso de renovación en el que se había embarcado la cadena, y que iba a ser efectiva a partir de octubre.
Pero Klein no podrá ver el resultado de su trabajo más que desde el sillón de su casa, con el gusto amargo de no haber podido consolidar el proyecto puesto en marcha, en el horario de noche. como el fichaje del ex gobernador de Nueva York Eliot Spitzer, que tendrá un programa en prime time, y del periodista británico Piers Morgan, que sustituirá al histórico presentador Larry King
CNN ha sido una de las televisiones que más ha acusado la competencia generada en los tres últimos años, cuando la intensa campaña electoral que ganó Barack Obama obligó a las cadenas a posicionarse para ampliar su cuota de mercado.
Bajo la gestión de Klein, la CNN -que hizo de su imparcialidad y objetividad uno de sus lemas promocionales- se quedó en el centro del espectro político, con el canal de televisión Fox a su derecha y MSNBC a la izquierda. Mientras que Fox veía florecer su audiencia apelando a los valores conservadores y la cadena MSNBC crecía en paralelo a la popularidad de Barack Obama y los demócratas, los niveles de audiencia de CNN lentamente languidecían.
Con la CNN consolidada en el tercer puesto del ranking, Klein quería dar un nuevo impulso al horario de noche con el fichaje de nuevos profesionales, un proyecto que ahora deberá impulsar su sustituto, Ken Jautz, el director de otra de las cadenas del grupo HLN (HeadLine News).
La decisión de cesar a Klein vino de Jim Walton, el presidente de CNN Worldwide . En una rueda de prensa, Walton explicó el viernes por qué no quería esperar a acometer el relevo.
"No queremos tener ningún elemento de distracción una vez que los programas estén en el aire", dijo. Walton defendió la figura del nuevo responsable de CNN en Estados Unidos, Ken Jautz, quien logró dar a la cadena HLN un nuevo aire, alejándola de la información pura y dura, y dotándola de nuevos comentaristas, entre ellos Glenn Beck, una de las voces más conservadoras del país, a pesar de que éste abandonó ya la cadena.
Pero distintos observadores aseguran que Klein tiene medallas que colgarse por sus seis años de gestión al frente de CNN, tanto desde la perspectiva editorial como financiera.
Desde el punto de vista informativo, CNN tuvo una actuación muy destacada en la cobertura de la campaña electoral, y logró convertir en verdaderas estrellas a periodistas desconocidos, como Anderson Cooper, Soledad O'Brien o el doctor Sanjay Gupta. También Zucker deja una NBC mejor consolidada que cuando asumió el máximo puesto ejecutivo.
La compañía NBC Universal tuvo el año pasado unos beneficios de 2.300 millones de dólares (1.707,75 millones de euros), el 80% procedentes de la división de televisión por cable.
Con estos cambios en las cúpula de NBC y CNN, las miradas están puestas ahora en Fox, un canal que pese a su liderazgo nacional ha perdido el 5% de los espectadores en el último año, con lo que podría ser la próxima en mover la silla a sus directivos.