Cortan en directo el 'show' de Jaime Bayly cuando reclamaba una subida de sueldo

¿Se imaginan a Ana Rosa Quintana o a Jaime Cantizano insultando en directo a Paolo Vasile o a Maurizio Carlotti, los consejeros delegados de las cadenas donde trabajan? ¿Se imaginan que de repente la pantalla se va a negro y la señal del programa de o dedesaparece? AR ¿Dónde estás, corazón?
Pues ha pasado en Estados Unidos, en Miami . El canal se llama MegaTV, el directivo puesto en cuestión, Raúl Alarcón, y el presentador enrabietado, Jaime Bayly.
Las causas del enfado de Bayly eran, por un lado, el frío que hacía en su plató (llevaba un mes reclamando que bajaran la temperatura del aire acondicionado) y, por otro, el incumplimiento de su contrato.
Según el presentador, tenía una subida de sueldo firmada que no se había llevado a cabo. Amparado en el éxito de su programa -se ha posicionado como líder en su franja horaria entre la audiencia hispana- Bayly llegó a retar sus jefes para que prescindieran del show: "Si ustedes quieren terminar el programa me harían feliz. Me voy a Buenos Aires a escribir mis novelas. Ya está. Osea, que si mañana no salgo, todos estamos contentos".
En ese momento la gerente de MegaTV, Cynthia Hudson, que se encontraba en la cama viendo la televisión junto a su hija, llamó por teléfono al control central de su cadena para que interrumpieran la emisión. Dicho y hecho.
La emisión se fue a negro y en unos segundos apareció de nuevo Bayly, pero esta vez grabado, en un programa ya emitido. Durante todo el día de ayer se especuló con que el escritor peruano, muy disgustado por ser censurado de forma tan brusca, abandonaría la cadena aunque Alarcón y Hudson le permitieran regresar.
Pero se obró el milagro. La noche del martes Bayly, censurado, y Hudson, censora, se vieron las caras en directo en el plató delante de la audiencia. Esta vez el aire acondicionado funcionaba a la temperatura que quería el presentador.
La gerente pidió disculpas a la audiencia por haber cortado la emisión del "niño travieso" y éste reconoció haberse pasado comparando al dueño de la cadena con dos "dictadores tropicales". Quedaron en arreglar lo del sueldo en una comida privada en el hotel Ritz. Pagará ella. Así lo pidió Bayly, que ha protagonizado su penúltimo escándalo. Y esta vez en directo.