Edurne Pasabán abandona su penúltimo 'ochomil'

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La montañera Edurne Pasabán y el equipo del programa de TVE Al filo de lo imposible han abandonado el Shisha Pangma (8.027 metros), el penúltimo ochomil que le quedaba por coronar a la alpinista guipuzcoana, después de que un vendaval hiciera volar el material para atacar la cumbre, haciendo imposible la ascensión final. La montañera aseguró que "habrá más intentos".
El asalto a la cumbre del Shisha Pangma estaba previsto para este miércoles, pero las malas condiciones meteorológicas lo han hecho imposible.
"Hasta final de mes va a haber de 60 a 80 kilómetros por hora de viento a 8.000 metros y así es imposible subir. Además, el permiso de la expedición para estar en China finaliza el próximo 20 de octubre", relató la alpinista a RNE desde el campo base.
La expedición de Al filo inició el pasado sábado el camino hacia la cumbre pero se encontró con una desagradable sorpresa: el fuerte viento se había llevado por delante el vivac scott que habían instalado los días previos.
"Teníamos tres tiendas bien amarradas. El viento se lo había llevado todo, no había nada. Era una impotencia increíble. Dentro había sacos, piolets, ropa, guantes... Habíamos dejado todo lo que necesitábamos para la cumbre ", explicó Pasabán.
La montañera vasca confesó estar "un poco triste" por lo ocurrido, pero al mismo tiempo se mostró optimista al garantizar que "habrá más intentos", aunque cree que "no va a poder ser esta temporada".
La alpinista había fracasado en los tres intentos previos a esta montaña , que se encuentra en el Tíbet. La guipuzcoana aspiraba a convertirse en la primera mujer de la historia en hollar las 14 montañas más altas del planeta.
De haber hecho cumbre en el Shisha Pangma, sólo le quedaría uno para culminar este desafío, el durísimo Annapurna.
El mismo que le queda por subir a la surcoreana Eun Sun Oh, que con 13 ascensiones van en cabeza en esta carrera femenina.