Habilidad, suerte... y a jugar

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Es un concurso que combina "la tensión y la emoción de ver a familias que quieren -y muchas de ellas necesitan- dinero, con el conocimiento de esas familias y sus circunstancias personales. Y además calibramos qué capacidad tienen para ver si tienen suerte en la vida". "Es una ", asegura Daniel Domenjó, mezcla muy bien pensada en cuanto a suerte y talk showpresentador de Toma cero y a jugar, el programa diario que estrena Telecinco el lunes 17 de agosto (19.00).
Habilidad, suerte, cálculo e intuición son los ingredientes fundamentales para la nueva apuesta de la cadena, en colaboración con la productora Toro TV, un formato original en el que los concursantes cuentan con 120.000 euros de premio en el inicio. Simplemente, se tienen que limitar a mantenerlo hasta el final superando dos fases y con la ayuda de 10 chicos y 10 chicas, que disponen de 20 libretas que esconden desde cero euros hasta 30.000.
Toma cero y a jugar... es, ante todo, un programa familiar, como cuenta la directora de redacción del concurso, Ana Garrido. "Buscamos la variedad en los concursantes, sobre todo que sean de diferentes partes de España y cuanto más lejos, mejor". Algo parecido ocurre con los acompañantes, donde, de  poder ser, se han localizado " varias generaciones de la familia", comenta Garrido.
















Entre los participantes son todo nervios a la hora de entrar al plató a grabar. Antes de comenzar se les hace una prueba con preguntas parecidas a aquellas con las que se van a enfrentar una vez estén concursando.
"Me presenté por curiosidad, y aproveché la oportunidad porque éste parecía sencillo", asegura Manuel, de León, que vino acompañado de su prima Soraya, que ve "fenomenal" a Manuel. "Creía que se iba a poner más nervioso, pero nada, estaba muy templado y muy bien".
Sin embargo no pudo pasar a la segunda fase. Si hubiese ganado los 120.000 euros, los hubiese gastado al día siguiente, apunta.
La culpable de que no llegara a la final fue Eva María, de Valencia. Pensaba destinar el premio, si lo conseguía, a montar su propia escuela de informática.
Decidió presentarse sin ningún motivo en concreto. "Ví el anuncio una mañana en la tele y llamé". El concurso le ha gustado aunque reconoce que "es un poco extraño. No es lo habitual, es diferente a otros y como vengo sin nada, si no gano, tampoco pierdo nada".
Daniel Domenjó confía "muchísimo en que este programa pueda atrapar" al espectador
"Para un presentador es un programa súper completo. Tiene competitividad, dosis de concurso, tiene ritmo, tienes que tener empatía con los concursantes, emocionarte con ellos". "Y sufrir mucho con ellos también", concluye.