Los Juegos Olímpicos ponen a prueba la fragmentación de las audiencias

Que la fragmentación de las audiencias es cada vez mayor lo demuestran los registros cosechados por TVE en su cobertura de los Juegos Olímpicos de Pekín. En agosto 2004, en el que se disputaron los JJOO de Atenas, La Primera cerró con un 20,7% de cuota. En lo que llevamos de mes, acumula un 19,2%. Y La 2 ha pasado del 10,1% de entonces, al 6,9%.
En contra de TVE ha jugado la diferencia horaria respecto a Pekín. Así, la prueba con más espectadores fue la semifinal de baloncesto del viernes pasado entre España y Lituania, con 3.650.000 seguidores y un 34% de share. Se disputaba a las dos de la tarde. Dos días después, en el prime time, la vuelta de la Supercopa congregó a 4.438.000 aficionados en Telecinco (33,2%).
Y cuotas de pantalla como la de la final de basket -récord, con siete de cada diez espectadores pendientes del encuentro- sólo se han podido registrar a primera hora de la mañana, cuando la competencia es prácticamente inexistente.
Eso sí, con los JJOO, TVE-1 ha conseguido colocarse por delante de sus competidoras en lo que va del mes de agosto. Ha crecido 2,6 puntos, y acumula ya el 19,2% de cuota. Y ha sido líder durante 18 jornadas consecutivas.
Por otra parte, la firma estadounidense de estudios de mercado Nielsen señala que los de China han sido los Juegos más vistos de la historia, con 4.400 millones de espectadores, un tercio de la población mundial, frente a los 3.900 millones de Atenas 2004.