Justicia y ley, cara a cara en 'Acusados'

Blanca Portillo y José Coronado, en 'Acusados'.mediaset.es
¿La ley siempre es justa? ¿La Justicia puede imponerse sobre la ley?  Las dudas abruman a Rosa Ballester (Blanca Portillo), juez implacable, que no parará en barreras hasta acabar con el honor y la credibilidad de Joaquín de la Torre (José Coronado), empresario llamado a ascender hasta la secretaría general de la Unión Democrática Liberal. Portillo y Coronado regresan a televisión para protagonizar , la nueva serie de intriga de Telecinco (miércoles, 22.15). "Y de pasiones y todo aquello que alimenta la condición humana", añade Goyo Quitana, director general de Ida y Vuelta, la productora que ha puesto en marcha este proyecto. Acusados
Ida y Vuelta maneja el género, como probó el éxito de Motivos personales, el último proyecto de esta compañía para Telecinco. Y como en aquella, una misma trama conduce los 13 episodios -ya se han grabado diez- de cada temporada. En este caso, el argumento gira en torno al incendio de la discoteca Metrópolis, donde murieron seis jóvenes. Ballester se obceca y -pese a que el caso queda fuera de su jurisdicción- quiere probar que De la Torre es el propietario del garito, lo que cortaría de raíz el ascenso de éste en las filas del partido. Y él, como es de imaginar, se defiende con uñas y dientes.
Pero no hay buenos y malos. "Los personajes están llenos de contradicciones", explica Portillo. Son "seres humanos reales, y todos tienen algo que ocultar, no necesariamente malo". La actriz -"la Glenn Close española", le piropea Quintana- invita al espectador a "averiguar del lado de quién se pone".
Así, "no es una serie al uso de jueces y abogados", precisa Leonardo Baltanás, director de Producción de Contenidos de la cadena, quien presenta Acusados como "uno de los proyectos más ambiciosos de Telecinco", por sus guiones, el reparto, los decorados y la producción.
También presume del proyecto El empeño de "destruir" de una y el afán por "defenderse" del otro "están sustentados por algo tan noble como el amor a sus familias". Coronado, según Quintana, descubre en esta ficción un perfil "antagónico" a lo que ha hecho hasta ahora en televisión. Coronado, quien destaca los "daños colaterales que tiene esta guerra" entre la juez y el político-empresario en el entorno de ambos.
En vísperas del estreno, y ante la incertidumbre de la respuesta del público, Quintana dice no poder sentirse más que tranquilo "si estás orgulloso de lo que has hecho". Como si fuera un reo esperando que Rosa Ballester dicte su fallo, "espero que la audiencia haga justicia".