Matar al mensajero

No se contrastó la información ni se corrigieron los errores. No se coordinaron los reporteros, y llamaron hasta siete del mismo medio para pedir los mismos datos. Reclamaban información de la que no se disponía y la buscaban por otro lado, de ahí el baile de cifras... Los responsables de Comunicación del Gobierno han descalificado el trabajo de los medios en el tratamiento del accidente del Spanair que el pasado 20 de agosto se estrelló en Barajas (Madrid), en un debate convocado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE).
Los periodistas, por su parte, han denunciado el "apagón informativo " tras el accidente, para facilitar la lista de fallecidos o para poder emitir imágenes del accidente. También han reconocido ciertos errores en la consecución de la información a raíz del "apagón", que llevó a confiar en ciertos expertos cuyos datos no siempre eran ciertos, y plantearon una reflexión de la confusión que hay entre información y espectáculo.
El director de Comunicación del Ministerio de Fomento, Antonio Fernández Serrano, ha negado "rotundamente" que desde este Departamento "se haya filtrado" algún tipo de información.
Su homólogo de AENA, Rodrigo Ponce de León, opina que a veces se filtra información "fuera de contexto", y el resultado "no tiene que ver con lo que está pasando".
Por su parte, Juan Carlos Lozano, director de Relaciones Institucionales del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA), ha criticado "las informaciones contradictorias" y ha recordado los llamamientos a la prudencia de las asociaciones de víctimas. Además, ha destacado que en los primeros momentos de una catástrofe "todo el mundo quiere respuestas y es imposible darlas", pero ha insistido en que "no se trata de ocultación" de información.
Lozano defendió que las grabaciones de las cajas negras sólo se utilicen en la defensa de la seguridad aérea, "no para hacer espectáculo". Si se van a usar para otra cosa "habrá que dejar de grabar", propone.
El jefe de gabinete de la Secretaría de Estado de Comunicación, Gonzalo Vázquez, ha asegurado que la gestión de la información no fue más lenta que en otros accidentes similares, fue transparente y se actuó con prudencia y respeto a los familiares y a la investigación.