Tras Miley Cyrus, "ha llegado la hora de crecer" para Selena Gómez

Selena Gómez, en Madrid.mediaset.es

.

Con 18 años recién cumplidos y el segundo disco de su carrera en la calle, la estrella infantil de ascendencia mexicana Selena Gómez considera que ha llegado el momento de "crecer hacia otro nivel", que pasa entre otros proyectos por componer su música y grabar un EP con canciones en español.
"En Los magos de Waverly Place he hecho mis mejores amigos, he estudiado, he crecido, así que me sentiré destrozada cuando termine, pero creo que ha llegado la hora de crecer", ha dicho hoy ante los medios en Madrid, donde ha presentado la última temporada de su serie de televisión y su nuevo disco, A year without rain.
"Mi primer disco era más como un experimento, no sabía lo que quería hacer. Estoy muy orgullosa porque éste está mucho más definido y es más consistente", ha apuntado sobre su segunda incursión musical, llena de ritmos bailables y consciente de que su faceta televisiva puede despertar recelos sobre su solvencia musical.
"Habrá gente que diga: 'Es otra niña Disney, no va a triunfar en la música', pero lo asumo como un reto", ha dicho la cantante, que aspira a convertirse no sólo en intérprete, sino también en compositora, cuando sus múltiples ocupaciones se lo permitan.
Sobre el nuevo rumbo que pueda tomar su carrera, Gómez ha opinado que es aún muy joven y que lo afrontará a su manera cuando llegue el momento. "Adoro las dos facetas de mi carrera, actuar y cantar, pero cuando pasen los años y todo se calme, creo que preferiré centrarme en la interpretación", ha señalado.
Preguntada por las críticas que ha despertado la nueva imagen más adulta y sexualizada de Miley Cyrus, protagonista de Hannah Montana -otro icono de Disney Channel-, Gómez responde que "lo que ella hace no me concierne, creo que cada uno tiene su propio camino y se merece todo el respeto".
De momento, sus referentes musicales reconocidos se mueven entre la "versatilidad" de Shakira, la "osadía" de Katy Perry y el estilo de Cheryl Cole. Ella, por su parte, acepta como un "cumplido" la atención que despierta entre adolescentes y niños de todo el mundo y reconoce cierto sentido de responsabilidad en ello.
"No soy perfecta, sencillamente hago lo que quiero", advierte. La vida de Selena lleva un ritmo vertiginoso. En apenas dos años, ha grabado su serie de televisión, dos discos, dos películas pendientes de estreno (Ramona y su hermana y Montecarlo, rodada junto a otro icono juvenil, la actriz Leighton Meester, de Gossip Girl) e inició una gira abortada por una afonía transitoria.
"Ahora puedo hacer jornadas de adulto, lo que significa que puedo trabajar el doble de duro de lo que ya lo hacía, lo que no puedo entender es cómo es posible", dice entre risas.
Por si no estuviera suficientemente ocupada, la actriz colabora con organizaciones humanitarias y además tiene su propia línea de ropa, "cómoda, asequible y de buena calidad, como lo que yo llevo".
Su cuidada imagen y su pegadiza música, como en el éxito Naturally -de su primer disco Kiss & Tell, incluido en la edición de lujo que se distribuye en España de su segundo disco- le han permitido trascender el espectro juvenil y comenzar a figurar entre los gustos del público homosexual.
"Mi tío es gay, así que crecí con ello, adoro todo ese mundo. Me hace realmente feliz ser considerada y espero que ese apoyo siga adelante", ha dicho al respecto. Si mantiene las energías, promete una gira internacional para el verano que viene, en la que espera que haya fechas reservadas para España.