Moscú, sitiada contra los gay en Eurovisión

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La Unión de Escritores de Rusia (UER) ha respaldado la prohibición de las autoridades de celebrar una marcha gay en Moscú el próximo sábado, día de la final del Festival de Eurovisión.
En un comunicado, la UER destaca que no es la primera vez que el alcalde de la capital rusa, Yuri Luzhkov, dicta una prohibición "decidida e indiscutible" contra la celebración de este tipo de actos, que "pueden provocar protestas masivas incontroladas de los habitantes de Moscú con todas las consecuencias que ello significa". Además afirman que Luzhkov tiene el apoyo de los que "entienden cuán peligrosos son los ataques a la inmunidad del pueblo" y que el alcalde "defiende de igual manera la concepción sobre la creación del hombre, la continuación de la especie, la educación de las nuevas generaciones y todas las principales confesiones de Rusia".
Los organizadores de la movilización gay buscan "dividir nuestra sociedad multinacional, provocar un estallido de ira local de consecuencias más que previsibles", continúan los escritores rusos en su comunicado. Y subrayan su decisión de "compartir con las autoridades de Moscú la responsabilidad moral para prevenir con medios legales las provocaciones que se preparan", aunque matizan que no hay que mezclar la "repugnancia hacia las degeneraciones" con "aquellos que necesitan asistencia psiquiátrica". La declaración la firma Guennadi Ivanovel, primer secretario de la UER, y más de 80 intelectuales y artistas.
Mientras, Gordon, uno de los miembros del trío holandés The Toppers, ha advertido de que en caso de que la marcha gay sea reprimida con violencia, abandonará Eurovisión si su grupo pasa a la final.
Según declaró la pasada semana Serguéi Tsoy, portavoz del Luzhkov: "todo intento de realizar acciones no autorizadas será reprimido severamente por las fuerzas del orden, tal y como establece la ley". El funcionario denunció que la marcha "apunta contra los pilares morales de la sociedad y provoca desórdenes, que pueden amenazar la vida y salud de moscovitas y visitantes de la capital". "El Ayuntamiento declara que en Moscú nunca ha habido ni habrá desfiles gays", sentenció Tsoy y añadió que esta postura la respaldan "todos los credos religiosos, ante todo la Iglesia Ortodoxa, y las asociaciones juveniles y de veteranos".
Luzhkov, por su parte, ha dicho que los representantes de las minorías sexuales de Europa son "bienvenidos" en Moscú durante Eurovisión y "pueden divertirse como quieran, pero no en las calles y plazas, pues lo único que queda prohibido son sus manifestaciones públicas".
Pese a la prohibición, los homosexuales rusos salieron a las calles de Moscú en mayo de 2006 y de 2007, y en ambas ocasiones fueron atacados tanto por grupos ultranacionalistas como por las fuerzas antidisturbios.