PRISA valora Digital + en 3.850 millones de euros

Juan Luis Cebriánmediaset.es
El consejero delegado de PRISA, Juan Luis Cebrián, valora en 3.850 millones de euros Digital +, la plataforma de televisión de pago de la compañía. En una intervención en el Foro de la Nueva Comunicación, Cebrián reclamó la intervención del Gobierno para resolver el "maremágnum audiovisual" sin "amiguismo" y para "poner orden" en la guerra del fútbol que enfrenta a su empresa con Mediapro. La actual distancia entre PRISA y el Ejecutivo se escenificó en este foro con la ausencia de los altos cargos que habitualmente acuden a la convocatoria.
Cebrián presentó a PRISA como "enormemente sólida". Y explicó que su deuda procede "exclusivamente" de las inversiones en el desarrollo audiovisual. Destacó que Digital + es el "negocio más rentable" de la compañía, y asignó 1.000 millones de la deuda del grupo a la fusión con Vía Digital. "Es lo que costó la paz digital". "Esperemos que (Miguel) Barroso y (Antonio García Ferreras) no resten otros miles", añadió.
Aunque sostiene que "no está decidida la venta" ni el "perímetro de lo que se vende", valora Digital + en 3.850 millones de euros. Y se declara "satisfecho con el nivel de las ofertas" recibidas para hacerse con la plataforma de pago.
Cebrián abogó por la competencia entre los grupos de comunicación, pero que sea "leal", que se establezca una "seguridad jurídica",  y "manos fuera de poderes fácticos y políticos" y de "clientelismo". Y llegó a asegurar que los "Gobiernos deberían ser conscientes de que las interferencias atentan contra la estabilidad democrática".
Criticó que no haya aprobado la Ley General Audiovisual Rodríguez Zapatero -proyecto encima de la mesa desde los mandatos de Felipe González- y que sólo se haya dado luz verde a "medidas cortoplacistas y clientelistas". Duda de que se pueda alcanzar un consenso entre los operadores para la TDT de pago.
Para organizar el modelo audiovisual, Cebrián apuntó que "no se puede hacer sin arreglar las televisiones públicas", en especial los deportivos. tanto RTVE como, insistió, las autonómicas, a las que acusó de "despilfarro" y de que "disparando con pólvora de rey han encarecido la adquisición de derechos",
Sobre la denominada declaró que "el Gobierno debe regular, no interferir" y denunció su "pasividad". guerra del fútbol ,
Y presentó como modelos los casos británico, francés y alemán, en los que las retransmisiones deportivas en exclusiva a través de pago se han establecido para "favorecer a los clubes", no a los operadores. También señaló que la explotación del fútbol "se ha roto" con la "complicidad de la televisión pública catalana, la valenciana" y la Comunidad de Madrid.
No descartó un posible acuerdo conMediapro para resolver la "pero donde ambas partes cedan", guerra del fútbol , y volvió a señalar a la televisión catalana por sus "responsabilidades directas" en el conflicto. Aunque sostiene que desconoce el proceso porque lo gestiona el consejero delegado de Sogecable, Javier Díez de Polanco, se extraña de que "no ha habido un intento de acuerdo extrajudicial".
También reclamó a los poderes públicos "reciprocidad" en cuanto a las inversiones que pueden hacer las compañías españolas fuera del país y las que es posible realizar en España por parte de grupos extranjeros; y que si no se soluciona, supone una "grave amenaza para los grupos de comunicación españoles".
Sobre la línea ideológica del Grupo PRISA, Cebrián sostiene: "No estamos alineados con o contra un Gobierno; otra cosa es que ellos se alineen", aunque reconoció que en su compañía "apoyamos soluciones de progreso, que no pertenecen a ningún partido político", e incluso llegó a congratularse de la existencia de una "derecha democrática".
También defendió el derecho de PRISA a "criticar" al Ejecutivo si "traiciona" sus principios en "función de intereses" privados.
En cuanto a la cabecera de referencia del grupo, , y calculó en un 16% la caída en los ingresos publicitarios del diario para este año. reconoció que El País será el "mayor perjudicado" por la crisis económica
Reclamó "buenas leyes y menos arrogancia de los poderes públicos a la hora de relacionarse con los medios de comunicación".