Pedro J. Ramírez: "Que cierren todas las televisiones públicas"

El director de , Pedro J. Ramírez, no quiere ayudas del Gobierno para los medios de comunicación -como reclamó la semana pasada la Asociación de Editores de Diarios (Aede)-, "sino que nos dejen de perjudicar". Como primera medida, Ramírez exigea las que considera " una antigualla, un residuo del viejo orden de las cosas", y a las que acusa de practicar "dumping con la publicidad". Su futuro sólo tiene justificación, prosigue el periodista, si con ellas los políticos pretenden "pagarse el botafumeiro a costa de los contribuyentes". El Mundo  "que cierren todas las televisiones públicas",
Durante un desayuno en el Foro de la Nueva Comunicación, Ramírez también clamó contra la anunciada creación de un Consejo Audiovisual a imagen y semejanza del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), con capacidad sancionadora. "Para eso ya están los tribunales".
Y como tercera advertencia al Ejecutivo, el director de El Mundo reclama que "deje de favorecer a los mismos", en clara y única referencia al grupo Prisa. También arremetió contra la compañía que preside Ignacio Polanco en otros momentos de su intervención, como cuando quiso restar importancia a la situación financiera de Unidad Editorial: "No es lo mismo deber 1.000 millones a tus accionistas que 5.000 a acreedores diversos", ironizó.
Ante un auditorio con presencia notable de políticos del Partido Popular (Ana Botella, Federico Trillo, José María Michavila, Eduardo Zaplana), Pedro J. Ramírez reconoció que, como consecuencia de la crisis global, "más que una caída, ha habido un hundimiento de la inversión publicitaria", sobre todo en los diarios.
Así, apuntó que El Mundo sufrió en noviembre una merma del 32-34% en sus ingresos por este concepto, y que las previsiones apuntan a que se cerrará 2008 con una caída del 20%.
Asimismo asumió un "declive" en la difusión de diarios y revistas, que se refleja en el bajo índice de lectura (90 por 1.000 habitantes).
Tras defender la cada vez menor rentabilidad del marketing en la difusión de los periódicos, Ramírez llamó a sus competidores a consensuar el fin de la práctica de las promociones. "Hemos pasado de vender periódicos a comprar lectores" con vajillas y edredones.
Ramírez también aprovechó su intervención para asesinar a Marshall McLuhan: "El medio ya no es el mensaje. La marca es el mensaje". Así, abogó por Internet como "ámbito de convergencia de todos los medios" y por las "redacciones integradas capaces de desarrollar formatos multisoporte". Y anunció un rediseño integral de los medios de Unidad Editorial para 2009, cuando El Mundo cumple su 20º aniversario.
En otro orden de cosas, criticó que se hayan "aplaudido" las condenas a , que suponen una "restricción del pluralismo". Federico Jiménez Losantos -por "transgredir los límites de lo políticamente correcto", dijo-
En cuanto a la TDT, se mostró partidario de un modelo de pago en la línea del que propugna Mediapro. "¿Para qué hay que abonarse a una plataforma para ver un partido de fútbol cuando se puede pagar por ver sólo el partido?", reflexionó.
Preguntado sobre su opinión sobre los anuncios breves de prostitución en los periódicos, Pedro J. Ramírez tachó el debate de hipócrita, y manifestó que es partidario de la publicidad de "toda actividad legal", ya sea el comercio carnal, el alcohol o el tabaco.
Acabó su intervención con un tono optimista, asegurando que "después de las nubes saldrá el sol". Eso sí, "el amanecer, para el que se lo trabaje".