La familia de Rocío Wanninkhof anuncia una demanda contra Televisión Española

El director de TVE, Javier Pons, apuntó antes de su estreno -el  pasado mes de junio- que la miniserie  El caso Wanninkhof  "invita a la reflexión". A eso se ha dedicado la familia de la joven Rocío, cuyo asesinato estaba en el origen de las tramas. Hoy, Alicia Hornos, madre de la chica, ha anunciado que presentará una demanda contra la cadena pública porque entiende que su reconstrucción de la desaparición y la muerte de su hija atenta contra el derecho al honor y perjudica la imagen de la familia.
La familia -según ha explicado a Europa Press el abogado Marcos García Montes- demandará a la Corporación porque al principio de la miniserie "se narra una historia sexual de Rocío Wanninkhof con su novio que ni tenía relevancia ni tenía ningún sentido, y que perjudica a la imagen de la familia".
García Montes aseguró que estas imágenes, "de tema sexual", suscitaron el malestar de la familia, que ni siquiera tiene la certeza de que estuvieran basadas en hechos reales por tratarse de una cuestión personal de Rocío.
"La demanda", apostilló García Montes, "será sólo por eso".
Ya en la víspera del estreno de la miniserie, Hornos manifestó que le parecía "injusto" que tomen identidades de su familia y las "utilicen" en un caso "tan doloroso" como éste, y añadió que no se puede "hacer negocio de esta manera" con la "durísima y trágica" muerte de Rocío, cuando, además, "el caso sigue abierto".
Rocío Wanninkhof desapareció en octubre de 1999 en la localidad malagueña de Mijas y su cadáver fue hallado el 9 de noviembre de ese mismo año en Marbella.
Por el asesinato fue declarado culpable y condenado a 19 años de prisión el ciudadano de origen británico Tony Alexander King.
Previamente, fue juzgada y absuelta Dolores Vázquez, que también mostró su disgusto con esta recreación del caso.
El pasado mes de marzo, la familia del asesinado alcalde de Fago (Huesca), Miguel Grima, recurrió a los tribunales para prohibir que TVE emitiera una serie basada en su asesinato, porque suponía una "injerencia" en el proceso penal. El juez decidió que prevalecía el rerecho a la libertad de expresión y no admitió la petición.
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