Scorsese dirige el contrabando de alcohol y el juego ilegal en Atlantic City

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La ambiciosa serie de televisióncon un primer capítulo dirigido por Martin Scorsese y precedida de enormes expectativas y un gran despliegue publicitario. Boardwalk Empire de HBO, creada por el artífice de Los Soprano y ambientada en los años 20, se estrena este fin de semana en EEUU
"Soy consciente de la enorme expectación generada, especialmente desde que Martin (Scorsese) se implicó y dado el pedigrí del reparto", reconoció esta semana su creador, Terry Winter, en una entrevista con un grupo reducido de periodistas en Nueva York, donde se ha montado un decorado para rodar la serie que ha costado unos cinco millones de dólares (3,82 millones de euros).
Desde hace días, la ciudad está recubierta de publicidad sobre la apuesta más fuerte de HBO para esta temporada, con un presupuesto que, según algunas fuentes, puede rondar los 39 millones de euros, a la espera de que el domingo se emita un prometedor primer capítulo, que comienza con una despedida: La del consumo legal de alcohol en EEUU con la llegada de 1920 y la entrada en vigor de la ley seca.
La serie, que en España se verá a partir de diciembre en Canal +, ha generado una gran expectación, ya que entre sus productores cuenta con Scorsese, además de Winter, quien regresa así a HBO tras el éxito de su serie Los Soprano y con la adaptación de un libro de Nelson Johnson sobre la historia de Atlantic City (Nueva Jersey).
"Aún me cuesta creer que mi nombre esté junto al de Scorsese", apuntó Winter , quien reconoció haberse sentido "un poco intimidado al principio", aunque añadió que el cineasta es "muy divertido, cálido y con muchísima energía".
HBO contactó con Winter después de que los también productores Stephen Levinson (El séquito) y Mark Wahlberg (El séquito, Infiltrados) presentaran el proyecto a Scorsese y éste dijera que quería implicarse.
 "Cuando HBO me contactó dije que sí, sin leer ni el libro", comentó Winter, quien relató que cuando Scorsese leyó su guión del primer capítulo dijo que quería dirigirlo. "Por poco me caigo de la silla, porque él es la razón por la que decidí dedicarme a esto", añadió en referencia a la impresión que le produjo ver Taxi Driver.
El primer capítulo comienza con la entrada en vigor de la llamada ley seca, que trataba de acabar con los excesos de una sociedad eufórica recién salida de la Primera Guerra Mundial, aunque en realidad generó un mercado negro que llegó acompañado del crimen organizado, al amparo en ocasiones de autoridades corruptas.
Ese es el caso de Nucky Thompson -interpretado por Steve Buscemi (Reservoir Dogs, Fargo)-, una figura muy influyente en Atlantic City, una ciudad por entonces desbordada por el juego, el alcohol y la violencia, lo que le permite convertirse en un poderoso contrabandista sin perder su poder político.
Así se topará con algunos de los mafiosos más conocidos y poderosos de la época, como Al Capone (Stephen Graham) y Arnold Rothstein (Michael Stuhlbarg). "No sabía nada de Rothstein antes de que me dieran el papel, así que leí todo lo que hay publicado sobre él", aseguró en la presentación de la serie a la prensa Stuhlbarg, quien reconoció que desde un primer momento le atrajo "todo" sobre este proyecto.
"Todos los que estábamos ahí queríamos estar ahí", agregó. Según explicó, "estar en una habitación con Martin hablando de cine y viéndole guiar a los actores es fascinante", así como trabajar para HBO, que es sinónimo de "libertad de expresión y creación artística".
Esa firma "permite a los artistas contar lo que quieren, sin censura, igual que en el cine, ya que no es una cadena de televisión y no tiene que ceñirse a sus reglas. Eso es una bendición para todos", explicó el actor, que confesó ser un verdadero aficionado a "miles" de series, entre ellas Breaking Bad y Dexter.
En el reparto también quien hace de inmigrante irlandesa casada con un alcohólico. destacan Michael Pitt (Funny Games), Michael Shannon (Revolutionary Road), Dabney Coleman (The Guardian), Michael Kenneth Williams (The Wire) y la actriz escocesa Kelly Macdonald (No es país para viejos),
"Me fío de mis instintos. No hago gran esfuerzo para interpretar porque he aprendido mucho de la gente con la que he trabajado", aseguró la actriz, quien dice no ser la misma que actuó en Trainspotting hace ya quince años.
" Tengo más confianza en mí y en mi capacidad de imitar acentos", bromeó.
La ambición de este proyecto supone un escalón más en el rápido ascenso que están viviendo las series de televisión en EEUU, donde cada vez atraen más atención mediática y publicitaria.
"Todo está cambiando. Ahora hay muy pocas películas de Hollywood que me muera de ganas de ver o participar en ellas, pero sí muchas series como Mad Men en las que realmente querría estar", aseguraba Gretchen Mol (Life on Mars), que también integra el reparto de una serie que "tiene tanto material que podría durar diez años".