"El de mi banco casi ni me saludaba"

Javier Ríos se incorporó a la tercera y última temporada de El síndrome de Ulises, que este domingo pasa al late night de Antena 3. Interpreta a Charly, un enfermero que llega a Arroyo Pingarrón para entrometerse en el amor de Reyes y el médico que interpreta Miguel Ángel Muñoz.
¿Qué te animó a incorporarte a El síndrome de Ulises?
Me atrajo que el de mi banco casi ni me saludaba. Y llevo desde Casual Day sin hacer una prueba para ninguna película. Así que me atrajo el personaje, pero también las circunstancias.
Vamos que la tele no es lo tuyo...
La verdad es que no, pero me han dicho que deje de comentarlo. Prefiero no decirlo porque puede sonar a soberbio, pero me considero mucho más cinéfilo.
¿Por qué?
El cine es un arte, tiene mucha magia, siempre me ha encantado, desde pequeño. Me gusta como forma de expresión. Prefiero hacer cine, intentar trabajar poco y de calidad, pero viendo cómo está el trabajo en el cine, que todas las películas las hacen actores de la tele... Prefiero adaptarme antes que dejarlo.
Bueno, y ¿cómo es tu personaje?
Charly es un enfermero que entra nuevo. Es un fanático de la velocidad y un motero. Muy cercano, muy noble.
Y además se entromete entre el amor de Ulises y Reyes...
Sí, sí, está para tocarle los huevos a Ulises y para crear un poco de conflicto con ese triángulo amoroso.
¿Cómo es esa lucha entre los dos hombres?
No es una lucha en sí... Somos tipos muy diferentes, yo soy un tío de la calle que valora los pequeños detalles y Ulises es de clase alta, con lujos y que valora más lo material y las apariencias. Chocamos aquí, y Olivia tiene qué decidir que quiere. Si a mí o a las apariencias, pero ya eso ya se verá...
¿En qué te pareces a Charly?
En que es un tipo que trata a todo el mundo por igual. Mi personaje me ha ayudado a ser menos antipático en mi vida y ser más simpático y alegre.
¿Qué personaje te gustaría interpretar?
La verdad es que tengo una espinita clavada y me gustaría hacer de boxeador. Me preparé un papel así, pero al final no salió. Así que espero que algún día me dejen interpretarlo.