Una boda real con 12.000 cronistas

La periodista Robin Roberts de la ABC hace una conexión desde el palacio de Buckingham.mediaset.es

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El enlace entre el príncipe Guillermo y su prometida Kate Middleton el 29 de abril ha batido ya todos los récords en términos de despliegue de medios de comunicación para un evento real, con más de 12.000 profesionales previstos para la cobertura de la boda y las jornadas previas.
Centenares de compañías procedentes de todo el mundo han movilizado ya a sus efectivos desde principios de esta semana, en la que han convertido los aledaños de la abadía de Westminster, donde la pareja contraerá matrimonio, y el exterior del palacio de Buckingham, destino final al que los novios y sus invitados se desplazarán tras la ceremonia religiosa, en una miniciudad mediática que ha cambiado sustancialmente el paisaje de algunos de los espacios más icónicos de la capital británica.
Las autoridades responsables de la gestión recibieron hasta 7.000 solicitudes de profesionales de medios en busca de un espacio para uno de los eventos que más atención han recabado en Londres en las últimas décadas.
Los números han batido todos los récords hasta la fecha, acorde con una audiencia superior a los 2.000 millones de espectadores que se prevé sigan de alguna forma el enlace en todo el planeta.
El área en torno a Buckingham, donde tendrá lugar el esperado saludo del ya matrimonio junto a sus respectivas familias, encabezadas por la reina Isabel II, se ha convertido en el centro neurálgico del campamento de la prensa, con hasta 22 estudios de televisión.
Las cifras no tienen precedentes, con más de un centenar de camiones que suministran energía e infraestructura para más de 500 kilómetros de cables con los que garantizar que nada falla, en una cobertura en la que los grandes imperios mediáticos no han escatimado esfuerzos.
Las cantidades de dinero por un espacio para las televisiones se contabilizan en miles de euros y lo pagado por los profesionales de la prensa gráfica no baja de los 1.100 por una sola localización desde la que intentar conseguir las mejores tomas de una jornada que, desde el inicio hasta su conclusión final, no superará las cinco horas.
Hasta 22.000 metros cuadrados ocupan estas instalaciones habilitadas para los medios de comunicación, entre los que destaca el porcentaje de profesionales desplazados desde Estados Unidos, donde la boda ha despertado una expectación sólo comparable a la del Reino Unido.