Las vidas nada ejemplares de los cachorros del Upper East Side

Son los herederos de Manhattan. Y se comen la Gran Manzana de un modo nada ejemplar. Los adolescentes protagonistas de Gossip girl -serie que estrena AXN (22.25)- consumen drogas y alcohol hasta perder el control, practican sexo sin medida, tienen problemas de alimentación... Todo, mientras van de camino al instituto del Upper East Side en la limusina de papá. 
Cuando Chase Crawford, que interpreta a Nate -el cachorro del clan que aspira a redimirse- pasea por el barrio en un descanso del rodaje, le paran por la calle los chicos de la zona, admirados: "Vivimos exactamente como vosotros en la serie, ésas son las cosas que hacemos", le dicen. "Lo siento mucho", responde. Y eso que, en su opinión, Gossip girl "no es un documental" sobre la vida de la gente del Upper East Side.
La serie de CW -que, según la idea original, iba a ser una película- , explica Penn Badgley -Dann, el único personaje de clase media, junto a su hermana  Jenny, que comparte aula con los ricos riquísimos-. Todos sus avatares quedan al descubierto en el blog de Chica cotilla -Gossip girl-, cuyo diario sirve de línea argumental para el desarrollo de las tramas. adapta los best sellers de Cecily Von Ziegesar, una colección para adolescentes sobre las "disparatadamente extravagantes vidas" de estos jóvenes
Josh Schwartz, , otro de los clásicos del género, hijos ambos de producciones como  A diferencia de éstas, Gossip girl no es tan amable, en opinión de Crawford: "Cuando naces en el seno de una familia con nombre se espera mucho de ti. Por ejemplo, que estudies en una de las universidades de la Ivy League, como Yale, Harvard o Princeton". "Existe mucha más presión en ese sentido". el productor de la serie, fue también el creador de The OC Sensación de vivir .
A juicio del británico Ed Westwick -Chuck, éste sí que es el malo sin matices-, "hay mucho más drama que en la vida real. Pero eso es lo que vende y lo que divierte a la gente. El escándalo".
Con toques de realidad, añade Badgley, cuyo personaje actúa como "la brújula moral" de las tramas. "Es el contraste frente a todas las drogas, el sexo y el rock and roll". Un argumento con moraleja: "Los personajes que están más implicados en el consumo abusivo de alcohol y en el sexo o tienen problemas de bulimia suelen tener una vida familiar terrible. Y no son felices", apunta. Gossip girl "muestra también las consecuencias que tiene meterse en ese tipo de cosas tan joven".
Porque no hay que olvidar que la serie se emite en Estados Unidos por CW, una cadena eminentemente familiar y que establece unos límites ante lo que podría ser una visión glamourosa de los desfases.
Gossip girl es una de las series favoritas de los adolescentes estadounidenses, como reconocieron recientemente los Teen Choice Awards. Y crea tendencias de moda entre los más jóvenes. De esto aprendió mucho el estilista de Gossip girl, Eric Daman, ayudante de la extravagante Patricia Field en Sexo en Nueva York.
En los descansos del rodaje, los actores -prácticamente desconocidos hasta el estreno de esta producción- se refugian en la música para alejarse de las tentaciones a las que sucumben sus personajes. Incluso Westwick ha conseguido colar un par de canciones de la banda con la que ensaya en el Reino Unido en el episodio 12. Componer para Badgley es un arte en el que no tiene que hacer "concesiones". En televisión hay que hacer "muchas", concluye.