Las privadas avisan al Gobierno de que los canales son irrenunciables

Joaquín Almuniamediaset.es

.

La Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA) ha advertido al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio que las cadenas están dispuestas a colaborar para "minimizar los costes" del dividendo digital, pero han insistido en que "consideran irrenunciable el mantenimiento de la emisión de todos los canales que actualmente ofrecen a los ciudadanos".
La asociación, que representa los intereses de todas las televisiones comerciales, sale así al paso de unas declaraciones del secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, Víctor Calvo-Sotelo, en las que confiaba en llegar a un acuerdo "en las próximas semanas" con las cadenas de televisión y demás agentes del sector audiovisual español para reducir la factura que el Gobierno tiene que pagar por el dividendo digital.
"UTECA quiere reiterar su disposición para colaborar con la Administración con el fin de encontrar soluciones técnicas alternativas que permitan minimizar los costes del proceso de liberación del dividendo digital y acortar los plazos de ejecución, en el bien entendido de que los operadores privados reunidos en UTECA consideran irrenunciable el mantenimiento de la emisión de todos los canales que actualmente ofrecen a los ciudadanos", ha respondido la asociación de televisiones.
El cruce de declaraciones entre Industria y UTECA se produce en el marco de las negociaciones que el departamento que dirige José Manuel Soria ha abierto con el sector para tratar de ahorrar el coste, de alrededor de 800 millones de euros, que supone para el Ejecutivo poner en marcha el plan que dejó preparado el anterior Gobierno para liberar la banda de frecuencias del espectro radioelectrico conocida como dividendo digital, que actualmente ocupan las cadenas de televisión, pero que está previsto que pasan a ocupar las empresas de telecomunicaciones para desarrollar servicios de cuarta generación.
Según este plan, las cadenas de la TDT deberían volver a cambiar de frecuencia a partir de julio de 2012, lo que implicará que los edificios colectivos tengan que readaptar su antena o volver a sintonizar sus televisiones en los domicilios individuales, a partir de ese momento, como ocurrió con el apagón analógico. El anterior Gobierno se comprometió a asumir el coste de esta migración, que supone la reantenización aproximadamente de un millón y medio de edificios, con los más de 1.600 millones de euros que recaudó de la subasta de esas frecuencias entre las empresas de telecomunicaciones.
No obstante, ahora, el Gobierno busca fórmulas para reducir este gasto. Entre las posible medidas, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, llegó a plantear a las cadenas de televisión la posibilidad de que renuncien a la mitad de sus canales.
Las televisiones no han sido los únicos que se han opuesto a perder canales, también los fabricantes de equipos de recepción de señales de televisión y las empresas instaladoras de telecomunicación han enviado al ministerio una carta, en la que asumen el objetivo de promover el adelantamiento de la incorporación de la telefonía móvil de cuarta generación, pero se oponen a la reducción de canales, porque imposibilitaría el desarrollo en la televisión en abierto de servicios como la Alta Definición.
Antes del comunicado de UTECA, la Comisión Europea anunciaba la apertura de una investigación en profundidad por las "dudas" sobre si la compensación de España a las televisiones terrestres por los costes extraordinarios de liberar el dividendo digital se ajusta a la normativa comunitaria sobre ayudas públicas.
"La liberación del dividendo digital crea enormes oportunidades para una mejor utilización del espectro, pero tenemos que garantizar que esas oportunidades están disponibles de manera equitativa y respetan la normativa de la UE sobre ayudas estatales", ha dicho el vicepresidente del Ejecutivo comunitario y responsable de Competencia, Joaquín Almunia.
Bruselas estudiará, en particular, si el plan español "es proporcionado y necesario". "En esta fase, la Comisión tiene también sus dudas sobre si esta medida puede favorecer a las emisoras terrestres con respecto a otras tecnologías", según ha explicado en un comunicado.
De hecho, España propone reasignar únicamente las frecuencias digitales terrestres, sin tener en cuenta las plataformas alternativas, que también estarían disponibles y en condiciones de liberar el dividendo digital, según resalta el Ejecutivo comunitario.