'Público' desaparece del quiosco

Públicomediaset.es

.

El diario Público cierra su edición de papel al no conseguir la financiación que necesitaba para continuar saliendo a los quioscos, después de que la empresa editora hubiera solicitado el pasado 3 de enero un concurso voluntario de acreedores, según han confirmado fuentes del rotativo.
Mediapubli, empresa editora del diario Público y de su edición digital Publico.es, presentó en enero ante los juzgados de lo Mercantil de Barcelona la solicitud de declaración de concurso voluntario de acreedores.
En ese momento, la empresa justificó la necesidad de la medida debido a la "intensificación de la crisis publicitaria, la profunda transformación que está sufriendo el sector de la prensa escrita y las dificultades para acceder a nueva financiación".
Esta solicitud también fue presentada conjuntamente para la empresa filial editora del periódico La Voz de Asturias y de su edición digital. El cierre no afecta a este medio.
Desde entonces la compañía participada por Jaume Roures y Tatxo Benet ha tratado de buscar sin éxito acuerdos con inversores para continuar saliendo a los quioscos.
Según informa Público en su web, "los trabajadores decidirán en asamblea cuándo se publica el último número, aunque como máximo podrá salir a la calle hasta el próximo domingo 26".
Público arrancó el 26 de septiembre del año 2007, con una tirada de 250.000 ejemplares y un precio de salida de 50 céntimos, y la cabecera ha contado con tres directores: Ignacio Escolar, Félix Monteira y Jesús Maraña.
El presidente de Mediapro, Jaume Roures, presentó el lanzamiento del diario de difusión nacional editado por la productora catalana explicando que tendría un planteamiento "progresista, de izquierdas y popular", bajo una forma de entender la información "joven y moderna".
Público contaba con una plantilla cercana a los 140 periodistas y en un principio apostó por una clara diferenciación entre la edición digital -que contaba con 30-40 personas, la cuarta parte- y la de papel, algo que modificó más adelante.
Entre las novedades del diario se encontraban la ausencia de editoriales y también la exclusión de los anuncios de prostitución, una medida que el propio Escolar justificaba alegando que el diario no quería "ser cómplice de esa forma de esclavitud".