"¡Me encantaría hacer de loco!"

Javier Pereira interpreta al caradura Charlie en Cuestión de sexo, comedia que despide su segunda temporada en Cuatro. Salido de la cantera de actores de Al salir de clase (Telecinco), Javier es un apasionado de su trabajo e intenta compaginar el teatro, el cine y la televisión.
- ¿Eres tan gamberro como tu personaje de Cuestión de sexo?
Un poquito, la verdad, lo que pasa es que Charlie es un interesado, un listillo.
- ¿Cómo es un día de rodaje de la serie?
¡Es muy divertido!, Para mí, ir a trabajar no supone un sacrificio. Me encanta, me lo paso genial. Además, y aunque parezca un tópico, nos llevamos todos muy bien y eso se agradece. La forma en la que la serie trata los temas, como pueden ser el sexo o la relación de pareja, es muy normal y al final eso te ayuda mucho para trabajarte el guión.
- ¿Qué papel te gustaría interpretar el día de mañana?
En el teatro, alguno de Shakespeare... algún clásico.
- ¿Y en la televisión o en el cine?
¡El de un loco! Me encantaría, en serio. Poder meterte en la piel de un loco tiene que ser genial. Es otro mundo totalmente diferente y poder experimentar un papel así tiene que ser muy enriquecedor.
- ¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de tu profesión?
Lo que más... no sé, ¡me encanta todo!, y en realidad no veo nada negativo. Si tuviese que decir algo sería la popularidad. No es que no me guste, pero todo el mundo te conoce, tienes mil ojos mirándote... y a veces me desconcierta un poco. Pero no tiene comparación con todas las cosas buenas que tiene. ¡Pero me encanta ser actor!
- ¿Cine, teatro o televisión?
¡Cine y teatro! Sobre todo porque hay un tiempo que en la televisión no existe. En el caso de Cuestión de sexo, no tengo mucho problema, porque soy un secundario, pero la televisión exige muchas horas de dedicación...
- ¿Dónde te gustaría verte dentro de 15 años?
¡Haciendo más entrevistas! Eso significaría que me ha ido bien como actor y que he mantenido mi hueco dentro de este mundo tan difícil.