Joaquín Reyes: "Lo mejor ya lo he hecho y ahora toca repetirme"

Joaquín Reyesmediaset.es

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El equipo de La hora chanante se ha vuelto a reunir, pero en la sombra. Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla, Carlos Areces y Miguel Esteban, junto a Cristina Gallego y Cristina Plaza doblan la sexta temporada de Robot Chicken, la animación gamberra que regresa a TNT el 28 de enero a las 23.55. La serie creada por Seth Green (Padre de familia, Austin Powers) y Matthew Senreich parodia, utilizando la técnica de la animación stop-motion,  todo tipo de referentes de la cultura de masas. Cine, videojuegos, celebridades, cómics o series de televisión son objeto de burla en esta tira animada.
Y para dar voz a esa parodia, nadie mejor que el equipo de cómicos liderado por Joaquín Reyes, que además ha trabajado en la adaptación de algunos gags al imaginario español. "Al público más friki le va a encantar", asegura Reyes.
El humorista habla con Telemanía sobre este trabajo y avanza detalles sobre su próximo proyecto: una película de animación que está escribiendo junto a uno de sus colegas guionistas, Miguel Esteban.
Antes de doblar Robot chicken, ¿era fan de la serie? ¿Cómo la conoció?
Joaquín Reyes: Vi los episodios especiales de Star wars y me parecieron divertidísimos. La encontré por casualidad haciendo zapping. La animación en stop motion está muy bien hecha y los guiones son muy transgresores y brillantes. Era fan antes de doblar la serie.

¿En qué medida es diferente poner voces a otros personajes respecto a los que crea usted mismo, como, por ejemplo, Enjuto Mojamuto?
J.R.: A nosotros se nos pidió también que adaptásemos los guiones con las bromas y los chascarrillos. La mayoría de guiones solo con traducirlos salían graciosos, pero había otros en donde no se entendían las bromas porque eran un juego de palabras o los referentes no eran comunes. Ahí es donde teníamos que hacer un trabajo más de adaptación. Aparte, he vuelto a trabajar con mis amigos y nos lo hemos pasado muy bien. Se nota la diferencia con respecto a lo que nosotros doblábamos porque aquí lo hemos hecho bien. Antes éramos más diletantes. He tenido la oportunidad de hacer mis voces, pero tampoco estoy ya para inventar mucho: lo mejor ya lo he hecho y ahora toca repetirme.
¿Por qué pensó en ponerle voz a los muñecos de Robot chicken?
J.R.: Nos lo encargaron pero ya el encargo me encantó. Igualmente es un reto doblar algo que no es tuyo y en este caso es que la serie es buenísima, la verdad. Es un encargo que también da envidia, porque ves que en Estados Unidos fuerzan los límites del humor y han sido capaces de vender la serie en muchos sitios.
¿Tiene algún sketch favorito de la serie?
J.R.: Es tanta la acumulación de sketches brillantes de Robot chicken que es muy difícil acordarse de repente de uno. Pero, por ejemplo, había uno sobre Los osos gummi, una serie de los años 80 de Disney, donde había un osito que se había sobrepasado con una de las dos ositas de la serie. Todos lo consideraban como una aberración diciendo que era su sobrina, hasta que el oso dice que no son familia y todos se giran hacia el oso mayor y éste dice: "Bueno, somos como una familia". Ahí empezaban una discusión preguntando si eran o no familia hasta que decían que no eran familia y la osa mayor respondía: "¿Cómo? ¿Y estamos aquí sin follar? ¡Venga, quítame las telarañas!". Es un sketch que me pirra porque junta Disney con lo picantón.
La serie es muy crítica con la cultura popular, incluso consigo misma. Green y Senreich tienen sus propios muñecos y en los finales de temporada suelen parodiarse a sí mismos o bromean con la cancelación de la serie). ¿Por qué cree que Robot chicken se permite esa crítica tan feroz de Estados Unidos y no existe ese tipo de humor aquí?
J.R.: Hay muchas teorías para explicar cómo entendemos el humor en los países judeocristianos y cómo lo entienden en los países protestantes. Creo que aquí el sentimiento de culpa es muy potente y nos cortamos muchísimo. Sin embargo a ellos, dentro de lo que es el espectáculo y el show, les cabe todo. De hecho, el formato del roast, donde los invitados critican a un personaje, es una cosa que se está empezando a hacer ahora aquí pero no termina de funcionar. Cuando alguien se mete con alguien dentro de un show no se ofenden, mientras que nosotros estamos a años luz de poder conseguirlo. Creo que la punta de lanza en esto es probablemente la revista Mongolia, que son argentinos y son los que están haciendo un poco esa labor de hacer un humor más de vanguardia o, ¿cómo llamarlo? más cabrón. Es verdad que miro con envidia al humor anglosajón en ese sentido.
¿Cómo definiría Robot chicken para alguien que no la haya visto y cómo le animaría para que la viese?
J.R.: Es una serie de animación para adultos donde se parodia la cultura popular: cómics, películas, series, personajes reales... El humor tiene que ver con South park, por poner un referente que la gente conoce. Es un humor muy transgresor, muy bien escrito, con unos guiones muy brillantes.
La serie tiene una historia propia que se desarrolla a partir de la cabecera: ¿se sabe cómo continúa la historia del científico loco Fritz Hunmorder y el pollo tras el episodio especial número 100, Fight club paradise?
J.R.: En la anterior temporada el científico moría en el último capítulo y se acababa la quinta temporada con ese sketch. No lo he querido contar, pero la cabecera resuelve esa historia en esta temporada.
¿Se aventura a decir cuál será el final para estos personajes?
J.R.: No lo sé. En esta temporada hay un sketch final muy divertido en donde salen los creadores, Seth Green y Matthew Senreich. Hay una broma sobre las películas del género de terror de adolescentes y se adelanta lo que puede ser el futuro de la serie.
En la sexta temporada hay dos episodios especiales de DC: Villanos en el paraíso y Amistad mágica. ¿Cuál es su personaje favorito de DC Cómics y cuál es el favorito para ponerle voz?
J.R.: La temporada se abre con dos especiales de DC Cómics. Las voces más varoniles las pone Ernesto Sevilla, que hace de Batman y de Superman. A mí me gusta mucho poner voz a un personaje que es El Espantapájaros de DC, que se parece a Esperanza Aguirre. Además, siempre que hay un personaje mayor lo hago yo con la voz de Onofre (uno de las parodias recurrentes de Reyes).
¿Qué proyectos o tiene en marcha ahora?
J.R.: Estoy escribiendo una película de animación con Miguel Esteban, que también participa en el doblaje de esta serie. Es un proyecto que vamos a sacar adelante este año con muchísima ilusión.