Lara Álvarez, camino de 'Supervivientes': "Voy dispuesta a lo que haga falta"

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"A tope", con "mucha ilusión y muchas ganas" de una nueva aventura y de "que las noticias sean que empieza el programa", Lara Álvarez prepara las maletas estos días. Se marcha a Honduras para conducir desde allí la edición 2016 de Supervivientes, el reality de Telecinco que presenta Jorge Javier Vázquez. Antes, ha roto su silencio de las últimas semanas para hablar en exclusiva para Telemanía.
"Empieza el agobio. Como el año pasado, siento que me está pillando el toro otra vez", reconoce. Aunque esta vez cuenta con la ventaja de la experiencia del año pasado. Así, dejará en Madrid "muchísima ropa" (sudaderas, pantalones largos, una chaqueta...) para meter en su lugar comida (jamón, queso, algo de su tierra asturiana...) y una cafetera.
"No sabes lo que se echa de menos el café allí. Qué rico. Además, soy supercafetera, y por las mañanas, o me tomo un café o no me despierto", confiesa.
Tampoco faltará su "kit de superviviencia deportiva", ante la falta de un gimnasio en la isla o la imposibilidad de salir a correr por la humedad, que hace que la sensación térmica sea superior a los 40 grados.
"Me llevo unas gomas, un TRX...". Y aprovechando que uno de los cocineros de allí boxea, y que hay un saco, "me llevaré los guantes...".
En cualquier caso, todo eso tendrá que encajar entre las decenas de looks que se lleva a Honduras. El otro día se probó "70 biquinis. El año pasado en total fueron 95 looks diferentes", recuerda. Promete también "sorprender" con el "nuevo concepto" de los estilismos.
Sobre el concurso propiamente, no sabe/no puede adelantar mucho. "Hay muchísimas sorpresas que no puedo desvelar todavía. Va a ser un bombazo en cuanto a las localizaciones, nos vamos a mover mucho más.... Dentro de que es una experiencia que se repite, la magia del reality es que nada es lo mismo", apunta.
Asegura que solo conoce la identidad de los concursantes que ya se han dado a conocer en distintos programas de Telecinco, y ninguno más: Mila Ximénez, Yurena, Víctor Sandoval y Dioni.
Lo único que sabe es que va a volver a ser "muy duro" para ella mantenerse como una esfinge a su lado cuando los ve desfallecer en las pruebas. "No me considero fría, al contrario. Soy muy de achuchar, de estar pendiente", pero "no tenemos contacto directo con ellos más que en los directos, y siempre con cámara. No podemos hablarles fuera de cámaras", porque el concurso pone a prueba fundamentalmente la fortaleza psicológica.
"Voy dispuesta a sorprenderme, a aprender otra vez y a disfrutar como el año pasado, o más".
Tampoco sabe de qué manera espectacular arrancará ella en el programa, tras el debut en helicóptero de la pasada edición.
"Voy dispuesta a lo que haga falta. Lo que me propongan o lo que se me ocurra. En ese sentido, nos entendemos bien con el equipo. Si hay uno loco, yo más. Si hay uno que dice lo de saltar del helicóptero, digo que sí, pero que de cabeza".
Reconoce que es fácil picarla: "A mí no hay cosa peor que me puedan decir que que no me voy a atrever. No me digas eso, porque entonces me tiro de cabeza si hace falta", se ríe. "Soy muy aventurera, muy cañera", y "todo lo que sean retos y experiencias nuevas, todo lo que me vaya a enseñar... Sin pensármelo, con los ojos cerrados".
En Honduras cumplirá 30 años. Y piensa celebrarlo con una "fiesta fiesta" que el año pasado se quedó con ganas de hacer. "En lugar de tener yo una sorpresa", esta vez quiere "dársela yo a mis compañeros, haciendo algo en la palapa gigante donde celebramos las grandes cenas de equipo. Soy malísima recibiendo regalos y sorpresas pero me encanta darlas. Lo voy a disfrutar muchísimo más así que al revés. Seguro que haré algo. Liaré algo. Y como ya sé a quién tengo que ir pidiendo cosas o de quién puedo tirar...".
De momento, lo que no ha logrado es convencer al presentador del programa, Jorge Javier Vázquez, para que viaje a Honduras.
¿Allí que echará de menos?: "A mi familia, a mis amigos, a mi perro... El año pasado descubrí el maravilloso mundo del Facetime (app para videollamadas), y les tengo amargados", bromea.
Se toma a broma que las primeras decenas de entradas de Google al meter su nombre coincidan en destacar que "le late el corazón" (por lo que respondió a Jordi González al visitar recientemente la casa de Gran hermano VIP). "¿Estaría muerta, no?", se ríe.
Y se reconoce satisfecha de lo que le devuelven los espectadores y los medios: "Es mucho cariño el que recibo desde el principio. He tenido mucha suerte. Desde que empecé a trabajar en televisión, la gente que se acerca o se interesa siempre lo hace con mucho respeto y mucho cariño. Es maravilloso. Un reconocimiento al esfuerzo que estás haciendo, a tu trabajo, a tu profesión, a lo que transmites como persona... La gente se acerca como si te conociera, te abraza, te achucha... no hay nada más grande que eso", declara.
"Mis compañeros de la prensa, igual. Siempre me he sentido respaldada, apoyada, en cada proyecto, en cada paso. No puedo decir nada negativo. Tengo muchas ganas de irme a Supervivientes. Y de que las noticias sean que empieza el programa y que estamos todos a tope, con mucha ilusión y con muchas ganas de una nueva aventura".