'Masters of sex' salta tres años en la segunda temporada

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William Masters y Virginia Johnson, ginecólogo y psicóloga, respectivamente, actuaron de espoleta de la revolución sexual de los años 60 del siglo pasado. Michael Sheen (como Masters) y Lizzy Caplan (como Johnson) recrean la historia de estos dos profesionales de transgresores métodos, que rompieron los tabúes de la sociedad y los de sus propias vidas, en Masters of sex, que estrena su segunda temporada en Canal + Series el 14 de julio a las 0.30 en versión original subtitulada.
Sarah Timberman, productora ejecutiva, y Michelle Ashford, guionista y creadora, avanzan algunas de las claves de los nuevos episodios.
¿Dónde empieza la segunda temporada?
Michelle Ashford. Más o menos donde lo dejamos. Seguimos ahí durante seis episodios, y luego el capítulo siete nos lleva a tres años después.
Sarah Timberman. El primer episodio trata el tiempo y los puntos de vista de una forma muy emocionante. Desentraña la forma en que dos personas pueden compartir una experiencia enormemente íntima y, sin embargo, llegar a distintas conclusiones acerca del significado de dicho encuentro. Así que el primer episodio se mueve adelante y atrás en el tiempo. Y tras ese, avanzamos cronológicamente hasta mediados de temporada, donde damos un salto que creo que será muy estimulante.
'Master of sex'
¿Pueden contar algo del argumento en lo que concierne a Libby (Caitlin Fitzgerald, esposa de Masters), Langham (Teddy Sears, doctor voluntario en los primeros estudios), Betty (Annaleigh Ashford, prostituta que colabora con Masters en su estudio), Scully (Beau Bridges, mentor de Masters) y DePaul (Julianne Nicholson, doctora del departamento de Obstetricia)?
A. Esta temporada Libby llega a una etapa de transición. Pasa de ser una mujer que cree que la solución es una familia feliz, a empezar a cuestionarse esa idea. Langham también pasa por un gran cambio, pero como es un personaje inmune a la reflexión, esencialmente flota como un corcho en el océano por muchas penalidades que atraviese. Betty vuelve como la esposa del rey de los pretzels, pero su felicidad no está escrita, aunque llegue a entrar en la familia Masters & Johnson. DePaul y Johnson hacen juntos un viaje muy significativo, pero no puedo decir mucho más.
T. Libby, una madre neófita en un matrimonio extraordinariamente complicado, se descarría un poco en la primera mitad de la temporada, y en la segunda mitad empieza a encontrar el sentido de su vida en lugares inesperados. Como ha dicho Michelle, Langham continúa dejándose llevar, de un modo bastante ameno, por la corriente. Scully, Betty y DePaul tendrán, cada uno a su modo, que afrontar verdades difíciles sobre sí mismos, y tomar decisiones que pueden cambiarles la vida.
¿Presentarán algún personaje nuevo esta temporada?
A. Sí, muchos personajes nuevos. Una de las cosas divertidas en la segunda temporada es que entramos en un mundo muy distinto al de la primera. Masters es lanzado al universo, lejos de la seguridad de su hospital. Y eso lleva a todos nuestros personajes en direcciones sorprendentes, y a la vez entran en juego una serie de nuevos personajes. Esa ha sido una de las cosas más satisfactorias para nosotros, los nuevos rostros que se han unido a nosotros.
'Master of sex'
T. Sólo estamos a mitad de la nueva temporada, y ya hemos tenido el placer de trabajar con montones de actores increíbles, entre ellos Sarah Silverman, Courtney B. Vance, Keke Palmer, Danny Huston y Betsy Brandt. Y también hay algunos que nos dejaron en la temporada pasada, como Annaleigh Ashford, y han vuelto, y otros que aparecieron brevemente el año pasado, como Greg Grunberg, y cuyas historias han adquirido mayor trascendencia esta temporada. Es consecuencia de la naturaleza novelística de la narrativa de esta serie, y nos encanta.
Annaleigh Ashford es una actriz habitual esta temporada. ¿Qué hizo que recuperaran su personaje (Betty) de una forma más sustancial?
A. Nos encantó Annaleigh y decidimos que queríamos que siguiera con nosotros en cuanto la vimos en el piloto. Después le ofrecieron un papel en el musical Kinky boots, y se fue a Broadway. Pero nuestra experiencia con ella había sido tan buena, y su personaje tan rico e interesante, que decidimos que debíamos recuperarla. Betty es un personaje único en la serie, y pensamos que su energía enriquecía la historia.
T. La primera escena que rodamos para el piloto era una escena con Annaleigh y Michael, y nos enamoramos de la Betty de Annaleigh allí mismo. Ella captaba perfectamente el espíritu de la mujer que había creado Michelle, divertida y sin pelos en la lengua. Y, como sabemos por la temporada uno, las complicaciones de la vida de Betty y sus circunstancias son perfectas para nuestra serie. Así que esperamos al momento adecuado para intentar volver a atraer a Annaleigh... y, por suerte, lo conseguimos.
¿Cuáles son los retos a la hora de llevar a la televisión la vida y los logros de Masters y Johnson?
'Masters of sex' segunda temporada
A. Nos sentimos obligados a ajustarnos a la historia real, así que tenemos que pensar bien cómo contar las historias que queremos sin apartarnos de los hechos. Somos rigurosos a la hora de presentar el aspecto científico tal como fue. Donde nos tomamos más libertades es en los personajes periféricos. Creemos que podemos ser fieles al espíritu de la serie aun introduciendo personajes que tal vez no existieran, u otros que sean amalgamas de varias personas.
¿Reflejará la serie los acontecimientos del periodo histórico en que está situada?
A. Sí, sin duda. Masters y Johnson empezaron ocultando su estudio, trabajando en la oscuridad tras una puerta cerrada. Pero cuanto más presentan su trabajo al mundo, más interactúan con éste. Y fue una época histórica fascinante, en la que acabaron participando de forma muy significativa. Ellos se convirtieron en parte de la historia, y la historia se va transformando en parte de la serie.
T. Por supuesto. Nuestra serie tocará los distintos movimientos de aquella época, los desafíos a la forma de vida y las ideas tradicionales. Aunque se centrará en la exploración de los aspectos más íntimos de las vidas de los personajes. Pero creo que ambas cosas son totalmente compatibles, porque, como todos sabemos, "el hombre es un animal político".