Los escolares franceses tendrán que dejar el móvil en la mochila

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La comisión de Asuntos Económicos del Senado francés ha decidido, tras 35 horas de discusión y el examen de 1.089 enmiendas, votar a favor de prohibir el uso de los teléfonos móviles en escuelas infantiles y centros de primaria y secundaria obligatoria, siguiendo así el consejo del grupo de trabajo llamado Grenelle sobre los riesgos para la salud de las ondas electromagnéticas.
El texto aprobado no precisa en cambio si los alumnos están autorizados a tener un móvil apagado o en silencio en sus carteras ni especifica cómo podrá el personal docente y la dirección del centro controlar que se cumple la prohibición.
Los senadores han acordado igualmente elevar a 14 años en lugar de los 12 actuales la edad mínima por debajo de la cual estarán prohibidos los anuncios publicitarios destinados a los niños.
También se prevé realizar un mejor seguimiento de los trabajadores que están obligados a usar los móviles diariamente. Además, los distribuidores comerciales tendrán que recoger gratis los equipos eléctricos y electrónicos usados que lleven los consumidores.
En septiembre, el texto tendrá que pasar el visto bueno de la Asamblea Nacional, que es quien tiene la última palabra y donde el debate puede ser agitado porque el uso de los móviles está muy extendido entre los jóvenes y aplicar una prohibición como ésta puede suscitar todo tipo de reacciones en medios sindicales y docentes.