Una española de 86 años, el nuevo objetivo de las bromas de mal gusto de Jonathan Ross

Jonathan Ross no ha aprendido de sus errores. En su regreso a la BBC, tras la sanción del pasado mes de octubre (junto a su compañero Russell Brand, fue suspendido de empleo tras ofender en su programa a un veterano actor con comentarios obscenos) ha vuelto a levantar críticas por sus bromas de dudoso gusto.
Y a la cadena pública británica, los espectadores le reprochan que mantenga a Ross en su puesto con un sueldo que alcanza los 6 millones de libras (6,4 millones de euros) al año.
Su última víctima ha sido una mujer española . Francisca Guzmán, una granadina de 86 años enferma de Alzheimer residente en Cónchar, y vecina del interlocutor de Ross, Andy Davies.
Después de que Davies contara que la anciana no le dejaba en paz con sus caricias, Ross le preguntó por qué no le hacía un favor "de caridad" antes de que se fuera a la tumba.
Un portavoz de la emisora ha salido inmediatamente en defensa de Ross, se ha referido al tono "irreverente" del programa de Radio 2 y ha dicho que en cualquier caso no se había referido por su nombre a la anciana ni tenía intención de ofender a nadie.
Sin embargo, varios parlamentarios británicos, entre ellos John Whittingdale, presidente del comité de Cultura de los Comunes, han exigido la destitución de Ross mientras que otros, defensores de la BBC, temen que la derecha aproveche la polémica para denunciar el canon que cobra la emisora pública a los ciudadanos y que un conocido comentarista ha dicho que no pagará aunque le lleven a la cárcel.