"Viaje iniciático y curativo" de Mario Casas y Adriana Ugarte

Mario Casas y Adriana Ugartemediaset.es

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Adriana Ugarte y Mario Casas son dos de los protagonistas de Palmeras en la nieve, un drama épico e intimista ambientado en la Guinea colonial. Junto al resto del equipo, dirigido por Fernando González Molina, han presentado el comienzo del rodaje de la adaptación de la novela de Luz Gabás, que se realizará en el municipio canario de Teror.
Clarence, el personaje de Adriana Ugarte, es quien dispara la acción cuando en 2003 descubre en Huesca una vieja carta y decide viajar tras las huellas de sus antepasados, su tío Killian (Mario Casas) y su padre, Jacobo. "Clarence es un personaje con necesidad de saber y que necesita completarse", ha explicado la actriz, Mejor actriz de televisión 2013 según la Unión de Actores y Fotogramas de Plata por su papel en El tiempo entre costuras. "Por ello emprende ese viaje iniciático y curativo". Al final, añade, aprenderá que "el pasado no se puede cambiar y que las respuestas están en el presente".
Para Mario Casas, que repite director (Fuga de cerebros y Tres metros sobre el cielo), la película tiene todo lo que un espectador puede soñar. "Es una historia de raíces, de amor, familiar, de viaje al pasado en Guinea, de aventuras, de acción", enumera. "Lo que cambia a Killian, su motor, es el amor de una mujer guineana que le va a hacer luchar por seguir ahí".
El actor, que acaba de rodar con Antonio Banderas la película Los 33, sobre la tragedia de los mineros de Chile de hace cuatro años, asume aquí el mayor peso interpretativo y ha tenido que aprender dialecto guineano. "Sí que asusta, pero hay que mantener la dignidad", señala sobre su personaje, que llega a la isla "siendo un niño al que han contado historias paradisiacas, pero que poco a poco se va dando cuenta de que no es oro todo lo que reluce".
Para González Molina, experto en adaptaciones literarias como Tres metros sobre el cielo o Tengo ganas de ti, este es su reto más complejo. "No quería hacer otra adaptación, pero al ver Palmeras en la nieve no me pude resistir", dice. Es un proyecto "atractivísimo, que cuenta un viaje completo: de pérdida de inocencia, de amor interracial, de descubrimiento del padre, de pérdida familiar...", señala.
"También es muy complejo, precisamente por sus dimensiones, el número de actores (entre los que se incluyen Macarena García o Emilio Gutiérrez Caba), el tiempo que abarca y las 800 páginas de novela", añade. Junto con Sergio G. Sánchez, guionista de El orfanato o Lo imposible, se han esforzado por hacer un ejercicio de "simplificación y concreción", sacrificando tramas y personajes secundarios, explica. "Si no, era imposible".
La finca de Osorio, ubicada en el municipio canario de Teror, se ha convertido ya en la finca Sampaka de la isla de Fernando Poo, una plantación de cacao en la que transcurre buena parte de la trama y que a lo largo de seis semanas y media ha sido reconstruida con máxima fidelidad a la original. En ella se cruzarán pasado y presente, ya que la historia abarca desde los años cincuenta a la actualidad. Después de diez semanas en Gran Canaria, el rodaje se trasladará dos semanas a Colombia y tres días a Huesca.