Los Óscar se olvidan de los muertos de la televisión

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Como es costumbre, uno de los momentos más emotivos de la gala de los Óscar es el tradicional homenaje de la Academia a los actores, productores, directores  y demás profesionales de la industria fallecidos durante el año. James Gandolfini, Peter O'Toole, Shirley Temple, Paul Walker o Philipp Seymour-Hoffman fueron algunos de los recordados. También hubo grandes ausencias.
"Este año perdimos a muchos compañeros. Los amamos, los extrañamos y sobre todo, les damos las gracias", declaró Glenn Close, encargada del In memoriam de esta edición, antes de dar paso al clásico de Bettle Midler Wind beneath my wings.
Cory Monteith & James Avery
En un año con muchas pérdidas para el cine, la audiencia extrañó a personalidades del mundo del espectáculo como el entrañable secundario Dennis Farina, el rentable Tom Clancy o Sara Montiel, una gran leyenda del cine español y mexicano, que tuvo también una destacada trayectoria en Hollywood, llegando a compartir protagonismo con estrellas como Burt Lancaster o Gary Cooper.
Dos de las ausencias más dolorosas fueron las del joven Cory Monteith, protagonista de Glee, y la de James Avery, el eterno tío Phil de El príncipe de Bel Air. Ambos alcanzaron reconocimiento por sus trabajos en televisión, pero también realizaron papeles en el mundo del cine, por lo que no se entiende su ausencia.
Mientras que Monteith -fallecido el 13 de julio a los 31 años- protagonizó cintas como Monte Carlo o McCanick, la filmografía de Avery -que perdió la vida el pasado 31 de diciembre a los 66- es mucho más extensa, sobretodo como actor de doblaje con éxitos como Las tortugas Ninja o El príncipe de Egipto.
En el mundo de la televisión se echaron también de menos al actor de series como Gilligan's island o Twilight zone Russell Johnson, y a Marcia Wallace, la voz de la señorita Krabapappel en Los Simpson.