El juego de las diferencias con 'Yo soy Bea'

La última gran apuesta diaria de ficción de Telecinco fue la conversión de una misma persona de patito feo y torpe a hermosura con pericia en los negocios. Los mismos creadores de esa transformación, se encargan de la serie que la sucederá en la parrilla de las tardes:  (17.15), en este caso jugando con la situación contraria: dos personajes muy diferentes se encuentran y descubren que son, prácticamente, la misma persona. Yo soy Bea, Mi gemela es hija única
Y las similitudes no terminan ahí: al igual que recientes éxitos de la productora Grundy, esta nueva creación se basa también en un formato sudamericano, la chilena  Amores de mercado .
Sin embargo, la adaptación apuesta por un tono mucho más cómico que el del original, donde además los protagonistas eran dos hombres.
"Esta nueva apuesta de ficción de Telecinco descansa en tres pilares: los sentimientos, la diversión y la emoción", declara Leonardo Baltanás, director de Producción de Contenidos de Telecinco.
"La serie cuenta, además, con un magnífico elenco de actores y juega con la cantidad de peripecias que les suceden a la gemelas, lo que constituye el gran atractivo de esta comedia".
Para Jacobo Rispa, productor creativo de Grundy, "es una serie muy familiar que descansa en el amor, el humor, el enredo, los sentimientos y la ternura. Con esta comedia buscamos la sonrisa casi permanente en el espectador".
Las debutantes Alejandra Lorente y Sabrina Praga interpretan a Sara y a Rebeca, respectivamente, dos hermanas gemelas que se conocen a sus 28 años y deciden intercambiar sus identidades para tener así la oportunidad de disfrutar de una nueva vida.
Las actrices, que no son gemelas en la vida real y se convierten en ello por obra y gracia de peluquería y maquillaje, afirman tener "mucha conexión desde el principio" y haber trabajado especialmente los gestos y la elocuencia para construir sus personajes.
Sara es, según la actriz Alejandra Lorente, "una chica de barrio, divertida y valiente que hace las cosas con buena voluntad y sin pensar, pero a veces la lía y las cosas le salen mal".
Al contrario que Rebeca, niña rica que huye de un matrimonio concertado que no la hace feliz y a la que su intérprete, Sabrina Praga, ha definido como "una chica de familia acomodada, responsable y muy trabajadora. Tiene unos valores éticos y unas convicciones muy firmes y es cariñosa y dulce".
 La relación entre ambas se tambaleará cuando se enamoran del mismo hombre, Rafael, interpretado por Carlos García, un arquitecto que no puede evitar sentirse atraído por las características que hacen especiales a ambas.
Esto completa la lista de elementos indispensables para cualquier serial: confusión, belleza, juventud, equívocos... y el eterno triángulo amoroso.