Los signos del amor, en 'First dates'

El 'dating show' que conduce Carlos Sobera en Cuatro recibe el miércoles 14 de noviembre (21.30) a Adrián, persona CODA, y Jordi, sordo profundo, para una cita que sirve, de nuevo, para visibilizar a colectivos y minorías cuyas circunstancias les han condicionado a la hora de encontrar pareja.

El restaurante que más amor reparte en todo el país ha vuelto a cruzar su listado de reservas y el miércoles 14 de noviembre (21.30) ofrece en Cuatro una cita muy especial entre dos personas que parecen predestinadas a conocerse y que servirá, de nuevo, para visibilizar a colectivos y minorías cuyas circunstancias les han condicionado a la hora de encontrar el amor.

En este caso, los protagonistas de First dates serán Jordi y Adrián. Jordi es cocinero, tiene 38 años, es muy extrovertido y charlatán, pero hasta la fecha no ha tenido pareja. Muy posiblemente, como él mismo cree, esto se debe a que es sordo profundo.

Incomprensión, rechazo, prejuicios e incluso bullying son parte de su pasado, y Jordi ya se ha cansado de todo ello. Busca un hombre que le entienda, le quiera y le acepte tal cual es.

Listo para romper todos los obstáculos en esta carrera del amor llegará Adrian, de 26 años. Entiende y conoce muy bien los problemas de Jordi. Él no tiene ninguna discapacidad auditiva, al contrario, oye perfectamente. Sus padres, sin embargo, no.

Es hijo oyente de dos personas sordas, lo que en el argot se conoce como CODA. Sin embargo, ha desarrollado el llamado tic del sordo, que consiste en potenciar de manera involuntaria el resto de sus sentidos, hasta el punto de sentirse extraño con sus amigos oyentes y encontrarse más cómodo entre la comunidad sorda.

Juntos vivirán una velada llena de confidencias y confesiones, de complicidad y de comprensión que servirá para poner de relieve, una vez más, que en First dates la única diferencia existente se da a la hora de elegir la cena de la noche porque el amor se encarga de igualar a todos los comensales. Y cuando surge la chispa, que broten llamas es cuestión de miradas, de gestos o de palabras (aunque se digan en lenguaje de signos).