Miguel Ángel Revilla, anfitrión en Cantabria de 'Ven a cenar conmigo'

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, brinda con los concursantes del programa 'Ven a cenar conmigo', de Cuatro.El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, brinda con los concursantes del programa 'Ven a cenar conmigo', de Cuatro.

Una amante de los tatuajes casada con un inglés; un informático capaz de hacer los emplatados más originales; una empresaria y concejala de Turismo; una acupuntora que practica la risoterapia culinaria y un profesional de la cocina son los participantes del concurso gastronómico que Cuatro emite el martes 31 de julio (20.30).

Si hay un sitio donde se desayuna, se come y se cena estupendamente, es Cantabria. Hasta allí se ha desplazado el equipo de Ven a cenar conmigo (20.30), que en la semana del 30 de julio al 3 de agosto contará con Ainhoa, una cántabra amante de los tatuajes, casada con un inglés y con un carácter que es pura dinamita; Álvaro, un informático sociable, divertido y amante de la buena cocina; María, empresaria y concejala de Turismo; Eva, una polifacética acupuntora, y Yeyo, comunicativo a la enésima potencia y experto en gastronomía.
Será precisamente el martes 31 de julio, en casa de Yeyo, cuando los invitados de Ven a cenar conmigo reciban una gran sorpresa. En Santander los comensales conocerán al anfitrión de la región por excelencia: Miguel Ángel Revilla, presidente de la comunidad, acudirá a la cita para ilustrar todos y cada uno de los ricos productos dispuestos para la cena.
Entre que Yeyo no calla ni debajo del agua y las proverbiales dotes de comunicación del político, la cena parecerá un anuncio a mayor gloria de Cantabria. Pero a veces hasta los más expertos se equivocan y Yeyo, que había ocultado a sus invitados que se dedicaba profesionalmente a la gastronomía, verá cómo la velada no sale todo lo bien que esperaba. 
Además, durante la semana, los espectadores podrán disfrutar de la gastronomía británica, en su versión más spanish, en casa de Ainhoa; de los originales emplatados de Álvaro; el menú típicamente cántabro de María y la propuesta de risoterapia-culinaria de Eva. Finalmente, como cada viernes, los concursantes elegirán al ganador de los 3.000 euros en una emocionante edición en la que todo puede modificarse a última hora, gracias a la posibilidad de cambiar de cocinero favorito en virtud del Voto justo.