'Viajeros Cuatro', del glamur de Mónaco a la tradición de Marsella

La Gran Noria del Puerto Viejo de Marsella (Francia).La Gran Noria del Puerto Viejo de Marsella (Francia).

El circuito de Fórmula 1 en la Costa Azul, el refugio del hotel Hermitage, los fiordos de los Calanques y la arquitectura de Le Corbusier, el miércoles 1 de agosto (22.45) en Cuatro.

Mónaco, conocido por ser el lugar de veraneo habitual de la jet-set internacional y Marsella, una de las ciudades más bellas de la Costa Azul y famosa por su jabón con denominación de origen, son los destinos que Viajeros Cuatro ofrece el miércoles 1 de agosto (22.45).
Es el segundo país más pequeño del mundo, con una superficie de dos kilómetros cuadrados: Mónaco, gobernado por el príncipe Alberto de la dinastía Grimaldi, concentra elevadas dosis de glamur y riqueza. "No se ve un coche feo", afirma Lorelei Tarón, cantante y esposa del futbolista Falcao. El programa mostrará los principales atractivos del Principado, como las carreras en su circuito interurbano de Fórmula 1 o sus fiestas con botellas de champán que pueden alcanzar los 800 euros. 
'Viajeros Cuatro' Marsella y Mónaco.
'Viajeros Cuatro' Marsella y Mónaco.
Por un precio más asequible, los turistas suelen brindar con un Mónaco, un cóctel de cerveza, gaseosa y granadina que puede degustarse a pie de playa por tan solo tres euros. Para descansar está el hotel de lujo Hermitage, con un precio de 5.000 euros la noche, un edificio histórico perteneciente al movimiento art decó. En su momento sirvió como refugio a la burguesía de la belle epoque o a rostros ilustres como María Callas.
'Viajeros Cuatro' Marsella y Mónaco.
'Viajeros Cuatro' Marsella y Mónaco.
A 227 kilómetros de este oasis de opulencia está Marsella, uno de los puertos comerciales más importantes de Europa. Los viejos pescadores y los mercados tradicionales de productos frescos conviven con los vendedores de jabón típico de la región conocido a nivel mundial.
En su patrimonio natural destacan los Calanques, fiordos con forma de pequeñas calas que suponen uno de los mayores atractivos turísticos del lugar. Para abrir boca, su pescado y marisco frescos son el reclamo más popular, rondando un precio de entre 30 y 90 euros. Por último, es imprescindible visitar el edificio La unidad de habitación, de Le Corbusier, uno de los máximos exponentes de la arquitectura moderna, que forma parte del Patrimonio de la UNESCO.