Cuatro pone el foco en historias que quedan 'Fuera de cobertura'

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Un rincón de cualquier país. Una persona coge un móvil y graba un mensaje de vídeo. En él, denuncia una situación injusta o desesperada. Una historia fuera de cobertura. La suya. Así arranca Fuera de cobertura, el nuevo programa de reportajes de investigación que Cuatro estrena el lunes 7 de noviembre a las 22.40. Se trata de un espacio dedicado al periodismo en su estado más puro, el que revela algo desconocido, inédito y oculto: las historias que mueven el mundo.
"Es un programa con el que pretendemos, sobre todo, poner el foco en determinados comportamientos humanos que son difíciles de sacar en televisión, historias que se desarrollan en la zona oscura de la realidad y que son de difícil acceso. Son historias que muchas veces suceden porque están fuera de la acción de los medios", asegura el director de Producción de Programas de Cuatro, Mariano Blanco.
Con un vídeo como llamada de auxilio, el equipo del programa se adentra, cámara en mano, en los grandes temas periodísticos, realidades universales y difíciles de grabar, pero que nos pueden llegar a afectar a todos. Ese es el ADN de Fuera de cobertura. A lo largo de ocho programas, y con España como referente, el programa se desplazará a distintos puntos del planeta para mostrar la realidad de la homofobia, el narcotráfico, las armas, el acoso sexual, la explotación laboral, la guerra contra el terror, Guantánamo o la crisis.
Realizado por Producciones Imposibles para Cuatro, Fuera de cobertura muestra la realidad sin artificios, incluida la trastienda del trabajo periodístico cuando es relevante; sin embargo, los auténticos protagonistas son las personas y los lugares que se retratan. La puesta en escena del programa mezcla con naturalidad historias, personajes y atmósferas desde una estética que une la agilidad del reportaje y la cuidada imagen propia del largometraje documental.
Una reportera a pie de calle, una periodista empática. Así se muestra Alejandra Andrade al frente de la conducción y dirección del programa. Esta profesional, curtida en espacios de referencia como Callejeros, posee un poderoso olfato periodístico que le permite detectar e ir a la raíz de las historias. Por eso, con ella nada se queda Fuera de cobertura.
"Alejandra Andrade es una reportera inconformista que se cuestiona cada cosa que hace y que se mueve como pez en el agua en niveles de la realidad que a otro periodista le costaría transitar. La hemos visto en situaciones comprometidas a lo largo de su carrera profesional. Ahora, podremos verla mostrando historias que muy pocos se atreverían a contar", apunta Mariano Blanco.
"Éste es el proyecto más emocionante y difícil al que me he enfrentado, y por eso estoy muy orgullosa del resultado", explica la reportera sobre su experiencia al frente del programa.
Respecto a los temas que trata en los reportajes, "Cuatro ha confiado en nosotros y nos ha dado un espacio en prime time para abordar temas periodísticos, de denuncia, que te llegan al alma. Además, han tenido la valentía de apostar con nosotros por temas propios y complicados de rodar. Una de mis mayores satisfacciones es que hemos grabado situaciones y testimonios inéditos de gente que se pone por primera vez delante de una cámara dispuestos a correr grandes riesgos por contar estas historias", afirma la periodista.
Alejandra Andrade en 'Fuera de cobertura' (Cuatro)
Para Alejandra Andrade, Fuera de cobertura es la realización de una aspiración profesional. "Con Fuera de cobertura he cumplido el sueño de trabajar con las personas con las que siempre he querido hacerlo: un equipo pequeño, pero con mucho oficio que se ha dejado la piel en el proyecto. Nos conocemos desde hace 13 años. Nos separamos y cada uno siguió caminos diferentes hasta que me llegó la historia de un preso español en Bolivia. Como pudimos, logramos llegar hasta allí con una cámara oculta que nos hizo un amigo y conseguimos hacer el reportaje. Desde ese momento, decidimos que teníamos que hacer algo por nuestra cuenta. Han pasado todos estos años y estamos en Cuatro, un referente de reportajes televisivos. A veces nos preguntan cuál es nuestro secreto para hacer nuestro trabajo. No hay secretos, somos el equipo que ha trabajado en Diario de o en Callejeros, espacios de renombre. Tenemos mucho callo y mucha calle, eso es lo que realmente nos diferencia", explica Andrade.
"El amor que le hemos puesto está reflejado en cada uno de los capítulos. No queremos que el programa sea una hora más frente al televisor, sino una experiencia", añade.
"Fuera de cobertura no es un programa fácil, en él se plantean muchas complejidades. La primera de ellas: equilibrar la seguridad con el acceso a ciertas situaciones. Nuestro reto era poder realizar el programa que Alejandra quería hacer, porque ella, por la historia mata", señala el productor ejecutivo, Gonzalo Sagardía.
"No es fácil hablar con las autoridades rusas para que nos dejaran tratar la homofobia, tampoco es fácil ponerse en contacto los jefes narcos que trafican entre Marruecos y España. Queríamos llegar a lo más profundo de las historias, algo que no hubiera sido posible sin la empatía de Alejandra. Tiene una capacidad especial para conseguir que la gente se abra y cuente su historia ante la cámara", declara Sagardía.
Moazzam Begg, un antiguo preso británico de la cárcel de Guantánamo, lanza este mensaje en vídeo: "Estuve preso en Guantánamo sin cargos durante tres años. Mi número era el 558. Desde mi liberación, he estado luchando para que se haga justicia a la gente que ha estado allí todos estos años y para denunciar las torturas, falsedades e injusticias que han tenido lugar en ese lugar que ahora tiene que ser cerrado". Así arranca Los últimos de Guantánamo, un reportaje sobre la cárcel más controvertida del mundo.
Alejandra Andrade entra en Guantánamo para contar cómo viven y qué les espera a los últimos presos que quedan dentro. 80 personas que siguen cumpliendo condena sin saber por qué, sin haber podido defenderse y sin haber sido juzgados. Y lo hace justo cuando está a punto de terminar el mandato del presidente estadounidense Barack Obama, que ha admitido las torturas que han sufrido los prisioneros y que ha prometido innumerables veces que cerraría la prisión.
La grabación dentro de Guantánamo ha sido complicada y se ha hecho contrarreloj. A pesar de autorizar el acceso del programa a Guantánamo, el Departamento de Defensa de Estados Unidos limita los tiempos y los movimientos del equipo. También ha censurado. Los militares del centro revisaron durante horas el material grabado y borraron algunas partes.
Pero a pesar de las dificultades con las que se ha grabado, Alejandra Andrade ha conseguido hacer un retrato periodístico y trepidante de uno de los peores símbolos de la guerra que inició Estados Unidos contra el terrorismo después de los atentados del 11-S.
Alejandra Andrade en 'Fuera de cobertura' (Cuatro)
Los últimos de Guantánamo también muestra los estremecedores testimonios de varios expresos que relatan las torturas y atrocidades que sufrieron cuando estaban dentro y entrevista a la familia del único preso español en la cárcel más famosa del mundo: el ceutí Ahmed Abderraman, conocido como Hamido, que actualmente está en prisión preventiva en España, acusado de integrar una red de captación de yihadistas.
Por otra parte, Alek, un activista por los derechos de la comunidad LGTB en uno de los países más homófobos del mundo; Hania, una periodista egipcia víctima de una violación masiva; Marta, una estudiante española en la Universidad de Dallas, atónita ante la posibilidad de armas en el campus; Lola, otra española que trabaja en Londres como au-pair y que tiene mucho que contar de estos sub-empleos; Miguel, un obrero español explotado en Marruecos; Martin, un financiero norteamericano visionario; e Inma, una madre coraje con un hijo en prisión por tráfico de drogas han sido los primeros en lanzar su llamada de denuncia a Fuera de cobertura.
Para hacer el reportaje de Hania, el programa se desplaza hasta El Cairo (Egipto), donde el acoso sexual está alcanzando proporciones gigantescas. En Dallas, gracias a la reciente aprobación de dos leyes que permiten a los ciudadanos portar armas en lugares visibles, incluso en la universidad, Alejandra Andrade comprueba de la mano de Marta los peligros de una sociedad armada.
En opinión de algunos trabajadores españoles, Londres puede ser la capital de la explotación 3.0. En los últimos años, ser au-pair en esta ciudad equivale a estar disponible las 24 horas con distintos cometidos: limpiadora, cocinera, cuidadora y hasta taxista. Lejos de nuestras fronteras, el espacio da cobertura a las llamadas de Martin Armstrong, un financiero que ha predicho las últimas crisis y que prevé nuevos cataclismos económicos, y de Alek, un activista ruso que lucha por la comunidad LGTB en uno de los entornos más hostiles del planeta: la Rusia de Vladimir Putin.
Cerca de España, en Marruecos, Fuera de cobertura muestra a través de dos reportajes realidades bien distintas: la determinación de una madre por lograr sacar a su hijo de una cárcel marroquí por tráfico de drogas y la experiencia de un joven trabajador de la construcción que ha tenido que mudarse hasta el reino alauí para poder subsistir. La inmigración en sentido inverso, El Estrecho, puerta giratoria entre un primer y un tercer mundo que parecen haber cambiado los papeles.