Cinco solteros de película para reír con '¿QQCCMH?'

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Regresa a casa, no por Navidad, sino para abrir por la puerta grande la temporada de Cuatro. Vuelve a su casa, a la cadena capaz de poner en marcha algunos de los más innovadores y sorprendentes formatos de televisión que marcan el camino a seguir para todos las demás. ¿Quién quiere casarse con mi hijo? regresa a la televisión en su quinta temporada con otras cinco historias por vivir: cinco solteros de oro, cada uno en su peculiar estilo, que acuden al programa a encontrar el amor acompañados de sus no menos originales progenitoras.
La madre de todos los datings vuelve a Cuatro el miércoles 20 de septiembre en prime time (22.45). Cinco corazones solitarios y cinco madres llenas de coraje amoroso darán comienzo a una aventura en la que habrá ilusiones, emociones, pequeñas decepciones, secretos y sorpresas e incluso algún que otro hito en la historia del formato. Arranca así la quinta temporada de ¿Quién quiere casarse con mi hijo?
En un mundo donde el amor ha desaparecido, cinco madres, cinco hijos, 50 candidatos, 18 chihuahuas, dos abuelas, una pitonisa y un santo (fray Leopoldo) intentarán encontrarlo. Tal y como está el panorama, la tarea se presenta como un lío: algo muy complicado que a veces da miedo, otras da gustito pero siempre, siempre, muchas ganas de reír.
"Ha sido todo un reto encontrar a los nuevos protagonistas de esta edición", reconoce Jaime Guerra, de Mediaset España. "La meta es hacer reír con gente de verdad, gente que está llena de sentimientos, espontánea", añade Marta Torres, productora ejecutiva del programa.
"Habrá sorpresas hasta en el último capítulo, algo totalmente inesperado y que jamás ha ocurrido en la historia del programa", advierte Guerra.
Jesús, Fernando, David, Jaime y Pepe, cinco galanes en busca de su media naranja o naranjito. Acompañados de sus madres y de las cámaras del programa de Cuatro y Warner Bros. ITVP España, mostrarán a los espectadores sus peripecias, avatares y devaneos junto a sus momentos de bajón, que también los hay en la búsqueda del amor.
Mari Cruz, Silvia, Charo, María y Joki son sus madres y consejeras con licencia para mangonear. Porque si ellos tienen claro lo que buscan, ellas saben perfectamente lo que sus hijos necesitan. ¿Coincidirán? Esa es la gran pregunta: las madres proponen y las hormonas disponen...
Madres e hijos podrían ser los protagonistas de distintas películas, una idea que ha recreado la nueva cabecera del programa. Jesús, culturista, busca una Bella que se enamore del corazón y no de la apariencia de este King Kong asturiano. El valenciano Pepe se siente cual Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes antes de encontrar al chico que le robe el corazón. David, El padrino de Boadilla del Monte, busca a quien le quiera por su forma de ser, no por su dinero. Fernando, el eterno adolescente, podría protagonizar unos cuantos Risky business o Resacones en Jerez. Necesita con urgencia una mujer que le centre. El granadino Jaime sería el Zoolander nacional. Poco expresivo y superficial, tras su imponente fachada se esconde un corazón en off. ¿Habrá alguna chica capaz de resetearlo?
Como en anteriores temporadas, ¿Quién quiere casarse con mi hijo? mantendrá su principal seña de identidad: una post-producción que atrapa y mantiene enganchados a los espectadores a la pantalla. La edición, los efectos sonoros capaces de convertir cualquier frase en un gag hilarante y un divertido montaje volverán a ser tan protagonistas del programa como las propias tramas de amor, pasión, celos y llantos de los participantes.
La cuarta edición de ¿Quién quiere casarse con mi hijo? reunió a 1.976.000 espectadores y alcanzó un 12,6% de share, el mejor en la historia del formato. El espacio fue líder absoluto de su franja, superando en casi dos puntos a su inmediato competidor (10,8% y 1.694.000).
Creció 4,7 puntos en target comercial (17,3%), el mejor de su franja, y fue primera opción en todos los entornos sociodemográficos, duplicando su cuota entre los jóvenes de 13-24 años (25,5%) y los espectadores de 25-34 años (25,95). Por ámbitos televisivos se mantuvo como líder indiscutible, con sus mejores registros en Andalucía (14,8%), Canarias (16,4%), Aragón (14,1%) y Asturias (14,6%).
Desde sus inicios, el programa logró crear una importante comunidad de seguidores que hizo del formato un fenómeno en el entorno online y en las redes sociales. Durante su cuarta temporada, ¿Quién quiere casarse con mi hijo? registró más de 1.500.000 reproducciones en Mitele, convirtiéndose en el espacio más visto de Cuatro y en el cuarto más visto de Mediaset en esta plataforma.
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