Los psiquiátricos no son tan siniestros como en 'Física o Química'

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La Escuela Andaluza de Salud Pública ha criticado el tratamiento de la salud mental dado en el último capítulo de la serie de Antena 3 Física o Química, en el que Ruth (Úrsula Corberó), una de sus protagonistas, amenazó con suicidarse cortándose las venas.
En un comunicado, la escuela, con sede en Granada, cuestiona la imagen de la clínica psiquiátrica en la que ingresó la chica y la atención prestada por los profesionales, que en su opinión "parecen guardianes, son insensibles" y se muestran "distantes" y poco interesados por los problemas de la paciente.
La clínica aparece en un "escenario de reclusión" en el que no hay terapias, según la escuela, que advierte de que la divulgación de estas situaciones límite de autolesión induce a su práctica.
Según este organismo, dependiente de la Consejería de Salud, los problemas de salud mental aquejan a una parte importante de la población adolescente y sin embargo, "un porcentaje cada vez mayor no recibe la atención adecuada". Atribuye esta circunstancia al hecho de que los jóvenes no piden ayuda por el miedo al rechazo y a ser etiquetados, debido en parte a la "imagen tan negativa" que existe de los servicios de salud mental y sus profesionales y que proyectan, dice, capítulos como éste, que fue visto por una media de 2,8 millones de espectadores.
La escuela hace referencia a un estudio que revela que el estigma es lo que hace que los jóvenes no busquen tratamiento para los problemas de salud mental que surgen al término de la infancia o principios de la adolescencia.
Según la Organización Mundial de la Salud, el suicidio es una de las tres causas más frecuentes de muerte en personas entre los 15 y los 35 años, agrega el organismo.