'House of cards' amenaza con irse de Maryland si no le rebaja los impuestos

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Netflix no comenzará el rodaje de la tercera temporada de House of cards hasta mediados de junio debido a que los productores de la serie quieren más exenciones fiscales. De no ser así, han amenazado con trasladar el rodaje de la ficción a otro lugar.
Media Rights Capital escribió a varios parlamentarios estatales y al gobernador de Maryland, donde se rueda la serie, diciendo que iba a parar sus planes de producción, según ha asegurado el diario The Washington Post.
En una carta que emula las disputas vistas en la serie ganadora de tres premios Emmy, la compañía con sede en Beverly Hills instó al gobernador Martin O'Malley y a los legisladores a que aprueben una ley que aumente los créditos fiscales disponibles para la producción de cine y televisión en el estado.
"En caso de que no haya disponibles suficientes incentivos, tendremos que desmontar el decorado y las oficinas y montarlo en otro sitio", declara la empresa, según una copia de la carta sin fechar publicada por el periódico.
La segunda temporada de la serie, que se sigue especialmente en la capital estadounidense, se comenzó a emitir el 14 de febrero, y un día después estuvo disponible al completo en Canal +.
Con el actor Kevin Spacey encarnando al turbio vicepresidente Francis Underwood y Robin Wright como su fría mujer y socia en su ilimitada ambición política, la serie pone en escena la cara más fea de la política de Estados Unidos.
Maryland ya acordó conceder 25 millones de dólares (18.200.000 euros) en exenciones fiscales este año, según The Washington Post, que añadió que House of cards obtuvo unos ocho millones de euros en créditos fiscales para su primera temporada y podría obtener unos 11 millones más por la segunda. Pero los legisladores no han acordado mantener esos préstamos, pese a que dos leyes en tramitación los aumentarían.
Los que respaldan esa financiación dicen que ayudarán a crear empleos e impulsar la economía local. Pero sus detractores apelan a la responsabilidad fiscal defendiendo que se da demasiado.
"Casi nos están chantajeando", explicó el delegado estatal, Mark Fisher, a The Washington Post.