El cierre de la televisión pública dinamita el Ejecutivo de Grecia

Antonis Samarasmediaset.es

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El primer ministro griego, Antonis Samaras, ha tratado este jueves de calmar los ánimos en el seno de su Gobierno de coalición, tras el cierre de la televisión pública ERT, mientras el país vive una huelga general de 24 horas convocada por los sindicatos en protesta por esta medida.
Samaras, que ha calificado a los defensores de ERT de hipócritas, ha invitado a sus dos socios de coalición, los socialistas del PASOK e Izquierda Democrática, ambos contrarios al cierre, a un encuentro el próximo lunes, según ha anunciado su oficina, en un intento por evitar la inestabilidad política en el país.
Un alto responsable gubernamental ha señalado que el primer ministro conservador está abierto a discutir sus propuestas y que es probable un compromiso, si bien no prevé dar marcha atrás en el cierre de ERT y en su reapertura con menos empleados. "Creo que hay margen para el compromiso y no iremos a la celebración de nuevas elecciones", ha señalado este responsable a Reuters.
Pero la disputa publica entre Samaras, que ha prometido transformar Grecia de un "verdadero Parque Jurásico" en una sociedad moderna, y sus socios de coalición genera dudas sobre si podrán encontrar la fórmula para salvar el Gobierno. "El país está en el filo de la navaja", ha admitido una fuente de la coalición.
El conflicto con el PASOK e Izquierda Democrática, que quieren que Samaras dé marcha atrás en su decisión de cerrar la televisión, se ha convertido rápidamente en la crisis política más seria desde que la coalición llegó al poder, en junio del año pasado. "O hay una solución en una semana o habrá elecciones", advierte el diario conservador Kathimerini en su portada de este jueves.
Unos 2.600 empleados de ERT perderán sus puestos de trabajo, una vez reanude las emisiones la nueva televisión, lo que ayudará a Atenas a cumplir con su objetivo de despidos en el sector público, en el marco del programa de rescate. Este jueves está previsto, precisamente, que responsables de la eurozona se reúnan para discutir el próximo tramo de 3.300 millones de euros.
Un alto cargo gubernamental ha indicado que Atenas está recibiendo presión para demostrar a los inspectores de la UE y el FMI, que están de visita en el país, que tienen un plan para despedir a 2.000 empleados públicos como se le exige, y que el cierre de ERT era la única opción disponible para cumplir dicho objetivo.
Los dos mayores sindicatos de Grecia han convocado para hoy una huelga de 24 horas en protesta contra el cierre de la televisión pública, que consideran una "medida golpista (...) para amordazar información imparcial".
Los autobuses urbanos no están funcionando en Atenas y la empresa estatal de trenes OSE ha suspendido los servicios en todo el país. Unos 10.000 manifestantes se han congregado ante la sede de ERT, donde los trabajadores han mantenido una vigilia desde que se anunció el cierre, enarbolando banderas y luciendo pancartas, en las que se puede leer: "despedid a Samaras, no a los trabajadores de ERT".
"Samaras no puede decirnos lo que ver o no ver. Esto no es por ERT o por sus trabajadores, sino por la democracia y la libertad de expresión", ha defendido Thanos Lykourias, de 30 años, un oficinista que gana 800 euros al mes y vive con su madre.
Una huelga indefinida del sindicato de periodistas de Atenas ha impedido que algunos diarios hayan salido hoy a los quioscos y ha obligado a las televisiones comerciales a la redifusión de series y comedias en lugar de noticias.
Sin embargo, hay pocos signos de que los trabajadores del sector privado se hayan sumado al paro. Las calles de la capital están llenas de coches, los supermercados están abiertos y las cafeterías están repletas.
"El empleado de más bajo nivel de ERT gana al día lo que yo gano en una semana, así que por qué debería hacer huelga por ellos", se pregunta Yannis Papailias, un vendedor de verduras. "Cientos de miles de personas han perdido sus empleos. ¿Quién se manifestó por ellos?", le ha secundado Maria Skylakou, una camarera.