Juicio por la estafa de la "pasta gansa" de Luis del Olmo

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En unas semanas, Luis del Olmo se verá en un juzgado ante el hombre que más le ha decepcionado en la vida. Rogelio Rengel Mercadé fue su hombre de confianza durante muchos años y el encargado de administrar los bienes del locutor de radio... Al menos eso pensaba Del Olmo, que ahora le acusa de estafarle alrededor de cinco millones de euros.
El periodista del Bierzo (León) fue consciente de la traición en 2012, cuando reconoció ante un grupo de estudiantes de Periodismo: "Soy probablemente el profesional que más dinero ha ganado en la radio. Pero hace mes y medio, el administrador de mis bienes, que era un hombre de mi amistad, que tenía hasta las llaves de mi casa, me ha hecho una estafa de muchos millones de euros".
"Este hombre", que fue editor de la revista deportiva Don Balón, "ha roto muchos sueños míos y me ha robado todo el dinero que he hecho en madrugadas, tardes y años en la radio. Me quedan cuatro duros contados. Los otros se los ha llevado y espero verle pronto en la cárcel".
Un destino que cada vez está más cerca de Rengel, que es padrino de uno de los nietos de Del Olmo, ya jubilado de los micrófonos.
La fiscalía pide 12 años y seis meses de cárcel y una multa de 12.600 euros por los delitos de apropiación indebida, alzamiento de bienes y uno societario de falseamiento de cuentas anuales.
Las cartas están sobre la mesa, y el mes que viene puede ponerse el punto final a su triste historia.
Luis del Olmo: Dentro de 20 días aproximadamente veremos al golfo éste. No vamos a conseguir nada, no me han dado esperanzas los jueces para recuperar algún dinero, pero a ver si se lo come y se muere.
¿Se ha fundido el dinero?
L. O.: No sé si se lo ha fundido. No sé si se lo ha fundido en golfas, o si lo tiene muy bien escondido, porque no ha aparecido ni un duro.
¿Qué fastidia más, perder tanto dinero o a un amigo?
L. O.: Perder un amigo. Era algo más que un amigo; era un hermano y eso no se recupera nunca más. Te fastidia también perder la pasta, era una pasta muy gansa. Me han dejado con un par de duros; afortunadamente para gastarlo con mis amigos.
Con lo que usted madrugaba, para que se lo lleve otro.
L. O.: No me hables de las madrugadas, que cuando sonaba el reloj a las cinco de las mañana para decir: "Levántate, tío"... Pero ha merecido la pena.
¿Qué echa de menos en la radio de hoy?
L. O.: Escucho mucha radio, RNE y la SER por las mañanas, la Cope de mi querido amigo Carlos Herrera... Pero echo de menos pocas cosas. Yo el micrófono no lo he abandonado.