En 2017 fueron asesinados 65 periodistas, 326 encarcelados y 54 secuestrados

Ángel Manuel Sastre, periodista de guerra.En el centro de la imagen, Ángel Manuel Sastre, reportero de guerra secuestrado durante diez meses en Siria y liberado en mayo de 2016.

Según el balance anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF), el 46% de los asesinatos de reporteros han tenido lugar en países donde no existen conflictos armados declarados, frente al 30% de 2016.

Un total de 65 reporteros han sido asesinados, 326 se encuentran encarcelados y 54 secuestrados por llevar a cabo su actividad profesional en el mundo, según el balance anual correspondiente a 2017 de Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Así lo ha dado a conocer la organización, que ha precisado que los 65 reporteros fueron asesinados a causa de su trabajo informativo, es decir, mientras realizaban su labor -víctimas de un bombardeo, por ejemplo-, o de forma deliberada porque sus investigaciones molestaban. La mayoría de los reporteros asesinados, el 60%, eran  profesionales.
De este modo, el estudio señala que, en 2017, 65 periodistas fueron asesinados en el mundo (esta cifra incluye a periodistas profesionales, periodistas-ciudadanos y colaboradores de los medios de comunicación), de los cuales 26 perdieron la vida cuando ejercían su labor informativa, víctimas colaterales en lugares muy peligrosos (bombardeos, atentados...) y 39 fueron asesinados de manera intencional, debido a su trabajo de investigación, que afectaba los intereses de las autoridades políticas, religiosas, económicas o de grupos criminales.
En este sentido, RSF ha destacado que, al igual que el año pasado, es mayor el porcentaje de periodistas que fueron agredidos de manera deliberada (60%) y ha añadido que el objetivo común de sus detractores ha sido "hacerlos callar". No obstante, el Balance 2017 de RSF muestra una relativa disminución (-18%) del número de periodistas asesinados respecto al año anterior (79).
Asimismo, frente al número de periodistas profesionales asesinados en el mundo (50 este año 2017), RSF observa que este ejercicio ha sido el año "menos mortífero" para los periodistas profesionales desde hace 14 años. "Estas cifras siguen siendo alarmantes", ha subrayado la organización.
Según la organización, este año los periodistas "han huido de los países que se han vuelto muy peligrosos, como Siria, Yemen o Libia", así como se ha observado "una mayor toma de conciencia sobre la importancia de proteger a los periodistas". En este punto, ha puesto de relieve que, desde 2006, la ONU ha aprobado diversas resoluciones relativas a la protección de los periodistas y en las redacciones de numerosos medios de comunicación se han establecido medidas de seguridad.
Por otro lado, RSF ha explicado que en 2017 se ha duplicado el número de reporteras asesinadas, ya que han muerto diez este año, mientras que en 2016 fueron cinco. "La mayoría de ellas eran intrépidas y experimentadas periodistas de investigación", ha señalado, para después añadir que, "a pesar de las amenazas que habían recibido, muchas de ellas seguían investigando y revelando casos de corrupción, como Daphne Caruana Galizia en Malta, Gauri Lankesh en India y Miroslava Breach Velducea en México".
La organización ha indicado también que este año se ha producido una tendencia llamativa y es que "ciertos países en paz han sido casi tan peligrosos para los periodistas como algunos que se encuentran en guerra". El 46% de los asesinatos de reporteros se han perpetrado en países donde no existen conflictos armados declarados, frente al 30% de 2016.
En México se ha registrado casi el mismo número de periodistas asesinados (11) que en Siria, el país más mortífero para los reporteros (con 12 asesinados). Afganistán (9), Irak (8) y Filipinas (4), completan la lista.
"Los periodistas de investigación que trabajan sobre temas importantes como la corrupción o los escándalos ambientales, y que cumplen una función fundamental de contrapoder, se han convertido en blanco de aquellos a quienes estas investigaciones incomodan. Esta alarmante situación nos recuerda la necesidad de proteger aún más a los periodistas, en un período de globalización de los desafíos de la información y de la internacionalización de la amenaza", ha afirmado el secretario general de RSF, Christophe Deloire.
Respecto a los profesionales encarcelados, hasta el 1 de diciembre de 2017 un total de 326 periodistas se encontraban en prisión por haber ejercido su labor informativa, un 6% menos que en 2016. "Aunque la tendencia general es a la baja, ciertos países que hasta ahora no habían sido identificados como países cárcel para los profesionales de los medios de comunicación, se han distinguido por un número inusualmente elevado de periodistas encarcelados. Es el caso de Rusia y de Marruecos", según RSF.
Por otra parte, a escala mundial, cerca de la mitad de los periodistas detenidos aún se concentra en cinco países, siendo China y Turquía las mayores prisiones de periodistas en el mundo.
El informe de RSF apunta que, en la actualidad, existen 54 periodistas secuestrados en el mundo, en manos de grupos armados o criminales, organizaciones no estatales como el Estado Islámico o los Hutíes en Yemen.
La organización ha aclarado que cerca de tres cuartas partes de los reporteros secuestrados son periodistas locales, que a menudo trabajan en condiciones precarias y que comportan grandes riesgos. Todos los casos de periodistas extranjeros secuestrados se registran en Siria; hasta ahora, no se ha podido precisar el lugar donde se encuentran.