Un Óscar a la película taquillera para intentar frenar el desplome de audiencia

Jimmy Kimmel, presentador de la gala de los Óscar 2018.Jimmy Kimmel, presentador de la gala de los Óscar 2018.

La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood prepara cambios en la gala de sus premios anuales para hacerla más atractiva en televisión, con novedades como la entrega de galardones menores en las pausas publicitarias.

Tan solo horas después de reelegir a John Bailey como presidente, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood ha anunciado tres importantes cambios que serán clave en el futuro de los Premios Óscar. Entre ellos, destaca la inclusión de una nueva categoría para premiar a los filmes más "populares".
"Se está diseñando una nueva categoría en torno a los logros en el cine popular", señaló la Academia en un correo electrónico enviado a sus miembros el miércoles 8 de agosto y firmado por el propio Bailey y por la directora ejecutiva, Dawn Hudson. Una decisión con la que los Óscar intentan que las películas más taquilleras tengan más presencia en la gala para conectar así más con el público. Algo que ya buscó con la expansión de la categoría de mejor película en 2009 de cinco a 10 nominados, aunque esta medida no cambió sustancialmente el tipo de filmes nominados.
Otra de las novedades que, a buen seguro, tampoco estará exenta de polémica es el compromiso de hacer una gala más atractiva para el público, con un ritmo más televisivo y que no sobrepase las tres horas de duración. Para conseguir dicho objetivo, se entregarán los premios de algunas de sus 24 categorías, todavía no decididas, durante las pausas de publicidad de la emisión.
Además, la Academia ha anunciado su intención de adelantar la entrega de los premios. Aunque la gala de los Óscar 2019 -retransmitida en directo por ABC- se mantiene el 24 de febrero, la ceremonia de 2020, que estaba fijada para el 23 de febrero, tendrá finalmente lugar el día 9 del mismo mes. De esta manera, la 92ª edición de los Óscar será la más temprana de la historia de los premios.
En su comunicado, la Academia señala que estas decisiones han sido adoptadas después de "haber escuchado qué cambios y evoluciones solicita la comunidad", y aseguran que en el futuro "seguirán luchando por hacer de la gala de los Óscar un elemento relevante en un mundo tan cambiante como el nuestro". La última gala de los Óscar alcanzó un nuevo mínimo de audiencia en marzo de este año.
Los Óscar de 2018 fueron los de Guillermo del Toro y La forma del agua, y de las proclamas en favor de la igualdad y la diversidad, pero también fueron los menos vistos de la historia.
Y es que la gala de entrega de los premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood fue vista en Estados Unidos por menos de 26,5 millones de espectadores, lo que supone una caída del 19% respecto a 2017, que también condujo Jimmy Kimmel. Era la primera vez que las audiencias de los Óscar bajaban de los 30 millones de espectadores.